Las últimas estadisticas oficiales incluyen a Castilla y León en el club de las regiones más ricas
La comunidad ya alcanzó en el 2001 el 78% del PIB per cápita europeo
La media de los años 1999, 2000 y 2001 también confirma la salida del Objetivo 1
Lo anunció el presidente de la Junta de Castilla y León en el pleno de las Cortes celebrado el martes y ayer lo confirmaba la Oficina de Estadística Comunitaria (Eurostat): el Producto Interior Bruto (PIB) por habitante de Castilla y León se situó en el año 2001 en un 78% de la media de la Unión Europea (UE). Según estos datos, que confirman además que la comunidad tuvo un PIB per cápita medio del 77,5% durante los años 1999 y 2000 y 2001, ponen de manifiesto que Castilla y León saldrá del Objetivo 1, por méritos propios y no por el efecto estadístico producido por la ampliación de la UE, en el próximo reparto de los fondos estructurales y de cohesión (2007-2013). Además, si se tuviera en cuenta la entrada de los diez nuevos países que a partir del próximo mes de mayo formarán parte de la UE, el PIB por habitante en Castilla y León ascendería hasta un 85,1%. En España, la renta per cápita más alta en 2001 la registró Madrid (112,4%) mientras que la más baja correspondió a Extremadura (53,5%). Tercer Informe de Cohesión Por otro lado, el comisario europeo de Política Regional, Michel Barnier, presentó ayer en Bruselas el Tercer Informe de la Cohesión económica y social en la UE en el que explica cómo será el reparto de ayudas comunitarias en el periodo 2007-2013, según informó Ical. La gran novedad es la creación del nuevo Objetivo 2. Para obtener ayudas europeas bajo este nuevo objetivo, que se denominará «competitividad regional y empleo», Castilla y León deberá presentar proyectos referidos a los ámbitos del empleo, la competitividad, la investigación, el acceso a los servicios de interés general y la prevención de riesgos medioambientales, entre otros. Este objetivo hará hincapié, además, en el desarrollo de zonas y barrios desfavorecidos para alcanzar una mejora de vida en las ciudades. Aparte de esta dimensión regional, también incluirá un ámbito nacional para cofinanciar proyectos que avancen hacia el «pleno empleo, la mejora de la productividad y la inserción social». El nuevo Objetivo 2 recibirá un 17,2%, -es decir unos 57.899 millones de euros-, del presupuesto que se destine a la futura Política de Cohesión y que asciende a 336.197 millones de euros. Dentro de este objetivo Barnier ha previsto conceder un «acento financiero» a las regiones que como Castilla y León entrarán por primera vez en el Objetivo 2 a partir de 2007. Por ello propone un «fashing in» con un presupuesto total para los siete años de programación de 9.586 millones de euros, es decir, el 2,9% de la ficha financiera del «objetivo competitividad regional y empleo». Para el comisario europeo, este Objetivo 2 asegura que las regiones que ya han superado su retraso de desarrollo «pero donde existen problemas y proyectos» puedan beneficiarse de una «política sostenible» en el marco de los fondos estructurales comunitarios. El nuevo Objetivo 3, bajo el cual también podrá solicitar ayudas europeas Castilla y León, se dirigirá a aumentar la cooperación entre las regiones europeas, tanto entre las de un mismo Estado, como con las regiones de un país vecino. Este objetivo obtiene, según las propuestas de Michel Barnier, 14.251 millones de euros, es decir, el 4,2 por ciento del presupuesto total para esta nueva Política. «Fashing-out» No obstante, la mayor parte de la financiación seguirá en el Objetivo 1 denominado «convergencia y competitividad» que obtendrá el 78,5% de los fondos de la Política de Cohesión (264.047 millones de euros) para todo el periodo y donde se incluirán las regiones menos desarrolladas. Asimismo, seguirán estando incluidas en el Objetivo 1 todas aquellas que sufran el denominado efecto estadístico, para las que se prevé un sistema de «fashing-out» que asciende a 22.142 millones de euros, y, el denominado Fondo de Cohesión.