Una primera inspección no detecta anomalías en las instalaciones
El jefe del Servicio Territorial de Sanidad dependiente de la Junta de Castilla y León, Isidro Burón, declaró ayer en comparecencia ante los medios de comunicación que, como primeras medidas, se ha realizado una inspección a la Residencia San Marcos, cuya gerencia recae en la Fundación que lleva el mismo nombre y en la que trabajan 17 personas. Se ha constatado «el correcto estado» de sus instalaciones y de los aparatos de frío para la conservación de los alimentos, puntualizó Burón. Además, los análisis se extienden al personal de la residencia encargado de la manipulación de los alimentos, concretamente dos, que han sido sustituidos provisionalmente, «para ver si alguno de ellos pudiera ser el origen de la intoxicación». De hecho, los servicios sanitarios de la Administración regional sospechan que los agentes patógenos que pudieron originar el brote toxiinfeccioso, posiblemente presentes en el puré de lentejas consumido por los ancianos, pueden ser Salmonella o estafilococo. Isidro Burón argumentó que «la reacción ha sido muy agresiva, aunque hay que tener en cuenta que la situación se agravó por el hecho de que se trata de pacientes de una edad muy avanzada y la mayoría de ellos con amplio historial médico y clínico». Burón apuntó que los resultados de las analíticas realizadas tanto a los pacientes como a las propias instalaciones se conocerán en los próximos días.