Presidente de las Cortes de Castilla y León

«Nuestra identidad se ha ido diluyendo a lo largo de los siglos en la de España»

El presidente del Parlamento autonómico considera que instituciones como la Fundación Villalar conseguirán poco a poco que la comunidad recupere su propia identidad

Publicado por
Rosa Masegosa - redacción
León

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Termina un año y es tiempo de hacer balances. También para José Manuel Fernández Santiago, presidente de las Cortes de Castilla y León, quien mira hacia atrás convencido de que durante el 2004 ya se han cumplido algunos de los objetivos que se marcó a su llegada a Fuensaldaña, hace año y medio, y que pasaban por una mayor modernización y apertura del Parlamento autonómico a los ciudadanos. -¿Cómo ha sido el año para las Cortes de Castilla y León? -Ha sido un año muy fecundo. Podría decirse que ha sido un año de consolidación de todos los objetivos que nos habíamos marcado, como era la modernización de esta institución y su acercamiento a los ciudadanos. Por otro lado, éste ha sido el año en el que se ha adjudicado y han dado comienzo las obras de la nueva sede del Parlamento. -Sin embargo, el trabajo de los procuradores, la tarea parlamentaria en si misma, no ha sido tan fecunda... -Yo creo que este año sí ha sido muy activo en lo que a la labor legislativa se refiere. Quizá el asunto más importante ha sido el acuerdo alcanzado por los dos principales grupos parlamentarios en relación a la reforma del propio Reglamento de las Cortes, acuerdo que si bien se ha visto afectado por una serie de dificultades, estoy convencido de que, dada su trascendencia, el pacto todavía es posible. -¿Qué proyectos tiene el Parlamento para seguir avanzando en ese objetivo de modernizarse y abrirse a los ciudadanos? -Para el año que viene queremos crear el Registro electrónico de iniciativas parlamentarias, que creo que será una realidad en los primeros meses de 2005. Paralelamente estamos trabajando en colaboración con la Consejería de Presidencia para poner en marcha la firma electrónica de los procuradores, algo que sin duda será muy importante para el trabajo que se realiza en el Parlamento. -Éste también ha sido el año en el que ha echado a andar la Fundación Villalar que, por cierto, se ha convertido en la principal pregonera de la historia reciente de la comunidad... -Así es. De hecho, tras la celebración de las últimas jornadas sobre pre-autonomía, en las que intervinieron importantes analistas, hemos empezado a recibir donaciones sobre documentos históricos de aquella época, que están empezándose a depositar ya en lo que puede ser el primer paso de un gran archivo. -¿Cree que la Fundación será capaz algún día de corregir la falta de sentimiento autonómico que existe en la comunidad? -Desde luego que existen problemas de identidad y existen por razones muy profundas y muy complejas. Sin embargo, pienso que todos ellos tienen solución si partimos de una amplia sensibilidad y con un conocimiento adecuado de nuestra propia historia. Creo que eso es algo que debemos empezar a hacer incluso en las propias escuelas ya que deberíamos conseguir que los niños se sintieran orgullosos de ser de donde son, de su propia historia, etc. Para ello desde la Fundación pondremos en marcha el año que viene una semana escolar específicamente dedicada a Castilla y León. -En su opinión, ¿qué diferencia a Castilla y León de otras comunidades denominadas «históricas» como Cataluña o País Vasco? -Creo que igual que existe un nacionalismo catalán o vasco, también existió en su momento un nacionalismo castellano. El problema es que a partir del siglo XV ese nacionalismo empezó a confundirse con lo español. La singularidad de la historia de Castilla y León es que se confunde con la propia historia de España. Digamos que nosotros hemos tenido un nacionalismo integrador de lo español y con el paso del tiempo, nuestra comunidad ha ido perdiendo la conciencia de sí misma, ya que ésta se ha ido diluyendo en la conciencia de lo español. Eso también nos ha hecho perder cohesión interna, aunque creo que es algo que se ha empezado a corregir a lo largo de estos 21 años. -Tras decisiones como la adoptada en relación al Archivo de la Guerra Civil, ¿en qué posición queda Castilla y León? -Lo primero que tengo que decir es que lo que ha sucedido es algo muy grave ya que hay que si Castilla y León tiene una seña de identidad propia, ésa es nuestro patrimonio cultural. Y si nuestro patrimonio cultural se fragmenta, nuestra unidad nacional está en peligro. En ese sentido, yo creo que no se debe fragmentar el patrimonio cultural bajo ningún concepto. Además, se abre un gran precedente que espero que podamos atajar gracias a las leyes aprobadas por este Parlamento autonómico. -Si la cultura es una de nuestras señas de identidad, la Fundación Villalar tiene un gran ámbito donde actuar... -Sí. En materia de cultura tenemos que empezar a reivindicar lo que es lo nuestro. Una de las grandes manifestaciones de la cultura es el Arte, por lo que considero que crear nuestra propia colección de artistas castellanos y leoneses contemporáneos sería muy positivo. Es algo que ahora mismo estoy estudiando.

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