Más de 8.000 trabajadores autónomos sufrieron accidentes
La siniestralidad laboral entre los autónomos de Castilla y León se sitúa por encima de la media nacional con 8.047 accidentes durante el 2004. El 4,59 por ciento de los 175.000 trabajadores por cuenta ajena de la Comunidad sufrieron algún tipo de percance, según los datos facilitados por la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos. Los sectores con mayor índice de siniestralidad son el transporte y la construcción, que acapararon más del 85 por ciento de las muertes. A gran distancia le siguen el resto de actividades económicas como la agricultura, la ganadería y la pesca, con un 5,1 por ciento de los siniestros mortales. Asimismo, el sector industrial registró el 3 por ciento y, en menor medida, actividades como el comercio, la minería y la hostelería registraron el 2, el 1,5 y el 0,5 por ciento, respectivamente. Por periodos El estudio demuestra que en Castilla y León se produjeron 2.088 siniestros durante el primer trimestre del 2004 con un resultado de dos trabajadores muertos. Casi 1.900 en el segundo con tres fallecidos. Y, durante el tercer y cuarto trimestre del pasado año, también se produjeron 1.883 y 2.163 con el balance de cuatro y tres muertos, respectivamente. El colectivo de autónomos con una edad comprendida entre los 36 y los 54 años es el grupo que registra el mayor número tanto en accidentes laborales, con un 46,5 por ciento, como en accidentes mortales, con un 59,2 por ciento. El siguiente grupo de edad con una siniestralidad alta comprende a los autónomos mayores de 55 años, donde se produjo el 29,1 por ciento de los accidentes laborales y el 24,5 por ciento de los siniestros mortales. Por último, el colectivo de trabajadores por cuenta propia menores de 35 años registran el 24,4 por ciento de los accidentes laborales y el 16,3 por ciento de los mortales. Más los hombres Los varones autónomos presentan una siniestralidad más alta que las mujeres, tanto en accidentes laborales como en los mortales. En este sentido, los hombres registraron en 2004 el 74,1 por ciento de los accidentes laborales y las mujeres autónomas el 25,9 por ciento.