El hombre, de 45 años, sostiene que es el padre de la recién nacida
La Policía detiene a una pareja que intentó robar un bebé en Salamanca
El varón asegura que mantuvo una relación con la joven rumana, que trabajaba en un club

El comisario jefe, Figal, y el jefe de la Policía Judicial, Castaño
La pareja detenida por intentar apropiarse de un bebé en el Hospital Clínico de Salamanca aseguró ayer en declaraciones a la Policía Nacional que su pretensión era adoptarlo. Asimismo, el varón del matrimonio, L.S.G. de 45 años, afirmó que él es el padre de la criatura, fruto de su relación con la parturienta, una joven rumana que trabajaba en un club de alterne de la capital. El jefe de la Policía Judicial de Salamanca, Clemente Castaño, explicó que en el momento de dar a luz, el pasado día 23, la joven madre, que responde a las iniciales I.A.O. y cuya edad está entre los 20 y 30 años, acudió al centro hospitalario junto a M.I.P, la mujer del matrimonio, cuyos datos personales fueron facilitados al hospital como los correspondientes a la ciudadana rumana. Fue el personal sanitario del centro quien se percató de que la identidad facilitada de la joven no se correspondía con su perfil, ya que parecía extranjera y no hablaba castellano. Posteriormente la Policía Nacional verificó que la fotografía del DNI de M.I.P. no se correspondía con la identidad de la ciudadana rumana. Tres días después del nacimiento del bebé, la niña fue inscrita en el Registro Civil por L.S.G. con los apellidos del matrimonio, una circunstancia que justificó afirmando que él es padre de la criatura, fruto de su relación con la joven rumana, a la que conocía desde hacía año y medio ya que trabajaba en un club de alterne de la capital y con la que había mantenido relaciones íntimas. Sin embargo, su paternidad aún no ha sido confirmada y se está a la espera de los resultados de las pruebas médicas. Tanto el matrimonio, que hoy pasó a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia, como la madre de la niña están acusados de delitos de suposición de parto y de falsedad, ya que los primeros inscribieron a la pequeña con datos falsos en el Registro Civil, mientras que la segunda usurpó la identidad de M.I.P. al ingresar en el hospital. La madre del bebé, I.A.O., permanece ingresada recuperándose de la cesárea a la que fue sometida. Una vez dada de alta pasará a disposición judicial. El futuro de la menor lo determinará un juez.