El PP rechaza la petición socialista de que el Consejo de Cuentas fiscalice el Sacyl
La Comisión de Hacienda de las Cortes rechazó la pasada semana, con los votos de los representantes del PP, la propuesta de los socialistas para que el Consejo de Cuentas fiscalice la gestión de la sanidad pública de Castilla y León, Sacyl, así como las ayudas y subvenciones públicas concedidas a la Fundación Humanismo y Democracia. El procurador del PSOE y portavoz de Economía en las Cortes de Castilla y León, Pascual Fernández, defendió la necesidad de «orientar la política de gestión sanitaria en Castilla y León» y analizar este gasto, «que supone un tercio del presupuesto». Por estas dos razones, el parlamentario socialista consideró que el Consejo de Cuentas «es el mejor instrumento» para esta labor, debido a su carácter independiente». También apuntó que en la Comunidad no existen centros de gestión del gasto sanitario. Plan de fiscalización Estos fueron los argumentos en los que Fernández fundamentó su petición para modificar el plan de fiscalización del Consejo de Cuentas para el ejercicio 2005 e incluir la evolución del gasto sanitario entre los años 2003 y 2004, así como analizar la eficiencia de su gestión y determinar las posibles mejoras que se pueden poner en marcha en el futuro. Por su parte, el procurador del Grupo Socialista Óscar Sánchez consideró «urgente la investigación de las subvenciones» a la Fundación Humanismo y Democracia, una vez que «está bajo sospecha por irregularidades descubiertas en la utilización de fondos públicos en Madrid y Navarra». «Algo no huele bien en la Fundación», remarcó el procurador socialista parafraseando la famosa máxima de la obra de Shakaspeare en su obra Hamlet . No politizar el Consejo Estos fueron algunos de los motivos por los que Sánchez también pidió la modificación del plan de fiscalización y examinar las cuentas de esta institución desde el año 2003. Sin embargo, el procurador del grupo popular Jesús Encabo rechazó las peticiones socialistas y argumentó que el Consejo de Cuentas debe ser un órgano «al margen del debate político y que no se debe ver sometido a esta actividad», advirtió. En este sentido, Encabo ofreció al PSOE trabajar por el consenso en el plan de fiscalización del Consejo, siempre que se defienda su «independencia».