El presunto agresor, que salía con la joven desde hace un mes, la atacó cuando estaba indefensa
Una mujer de 29 años muere en Ávila apuñalada por su novio
El hombre tenía una orden de alejamiento y dos denuncias de su anterior pareja El segundo caso
Un hombre de 35 años, identificado como F.O.S., fue detenido en la madrugada de ayer tras asesinar presuntamente de una cuchillada en el corazón a su novia, Ana MaríaU.J., de 29 años de edad, en el domicilio de la mujer en Ávila. Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía sorprendieron al varón en el lugar de los hechos, minutos después del asesinato, según confirmaron a Ical fuentes de la Comisaría de Ávila. Varios clientes de un bar de copas situado frente a la vivienda de la víctima presenciaron la pelea de la pareja. El hombre, que presuntamente apuñaló a su pareja con un cuchillo de 15 centímetros de hoja a la altura del corazón, llevaba saliendo tan sólo un mes con la víctima y, al parecer, no vivían en el mismo domicilio. Sobre el hombre constaban dos denuncias por malos tratos interpuestas por su anterior pareja, así como una orden judicial de alejamiento de ésta. El suceso se produjo alrededor de las cuatro de la madrugada. Un vecino denunció a la policía que un hombre estaba agrediendo brutalmente a una mujer en el primer piso de una vivienda situada cerca de una gasolinera de la avenida de Madrid, en el primer piso, letra A, del número 2 de la calle Cuesta Julio Jiménez. Sorprendido en el domicilio Fuentes de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Ávila explicaron que los agentes, alertados al parecer por un cliente del bar de copas situado frente al domicilio de la víctima, acudieron a la vivienda de la mujer, donde sorprendieron al presunto homicida con las manos ensangrentadas y aferrando todavía un cuchillo de 15 centímetros de hoja. Cuando los agentes policiales accedieron a la vivienda, el detenido se dirigió hacia ellos con el cuchillo en la mano; los policías le conminaron a arrojar el arma y, como el hombre hizo caso omiso a las órdenes de los agentes, fue desarmado y reducido por la fuerza. Los agentes observaron en la vivienda el cuerpo de una mujer, en posición lateral, sobre un gran charco de sangre, por lo que llamaron a los servicios médicos de urgencia. La joven presentaba una herida por arma blanca a la altura del corazón. En el lugar se practicaron a la víctima los primeros auxilios, puesto que aún respiraba, pero lamentablemente los efectivos sanitarios del Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León sólo pudieron certificar el fallecimiento de la mujer. En el lugar de los hechos se personaron el juez de guardia, el médico forense y las brigadas de la Policía Científica y la Policía Judicial. En estos momentos, el Cuerpo Nacional de Policía Nacional prosigue las investigaciones para esclarecer los hechos. Indignación entre los vecinos Los vecinos de la mujer asesinada se mostraron sorprendidos e indignados por la noticia, ya que ninguno de ellos oyó ruidos de la pelea ni de la posterior intervención policial. Uno de los vecinos del portal donde vivía Ana María aseguró que nunca habían oído ruidos de peleas o riñas procedentes del piso donde la joven habitaba con otros inquilinos desde hacía un año, aunque el presunto agresor no vivía allí. Su prima, vecina del inmueble, sí escuchó el jaleo de la operación policial, según afirmó. Sin embargo, «sí se escuchaba la música muy alta» y «mucho ajetreo», porque era frecuente que numerosas personas entrasen y saliesen de la vivienda de Ana María, donde residían varias personas. La mujer tenía alquilada la vivienda y, a su vez, sospechan los vecinos, tenía arrendadas las habitaciones a otras personas. Los vecinos reconocieron estar «un poco asustados» tras este suceso. Dos denuncias anteriores Una amiga de Ana María, quien no quiso desvelar su identidad, confesó que el presunto asesino le «pilló por sorpresa», puesto que no tenía noticias de que la reciente pareja tuviera algún tipo de problema. Según esta mujer, el detenido tiene dos hijos de una anterior relación -una de ellas presenció el presunto homicidio-. Además, sobre él pesaban dos denuncias por malos tratos y una orden de alejamiento de su anterior compañera sentimental, extremos estos últimos que confirmó la Policía. Uno de los trabajadores del restaurante de comida colombiana Sabor Latino , situado justo enfrente del portal en el que vivía Ana María, aseguró haber visto cómo la Policía sacaba en la madrugada a un hombre, con las manos esposadas en la espalda, del portal número 2 de la Cuesta de Julio Jiménez. «Primero vimos cómo llegaron las patrullas de la Policía y luego cómo se llevaban al hombre esposado, mientras los clientes de un bar de copas -situado junto al restaurante- le gritaban insultos y cosas muy duras». A juicio de este trabajador, fueron los clientes de este bar, llamado La Botellita , los que presenciaron la presunta agresión del detenido hacia la mujer, quien murió a consecuencia de una cuchillada en el corazón. El denunciante que alertó a la Policía mencionó que estaba presenciando una agresión a través de la terraza abierta del primer piso del edificio. La mujer de este trabajador, empleada igualmente en el restaurante colombiano, recordó que Ana María solía acudir a este establecimiento.