Cristina Narbona recordó que la decisión final recae en el Consejo de Seguridad Nuclear
El Gobierno asegura que todavía no ha decidido el cierre de Garoña
La ministra afirma que la ubicación del futuro cementerio requerirá el máximo consenso social La Junta

Narbona recibió el premio Gredos 2006 de manos de Mercedes Martín, candidata a la alcaldía de Ávila
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, aseguró ayer que «no hay ninguna decisión tomada» con respecto al cierre de la central nuclear burgalesa de Santa María de Garoña (Burgos). Si bien Narbona rechazó hacer declaraciones sobre este asunto «puesto que es el Ministerio de Industria el responsable de tomar esa decisión a partir del informe que lleve a cabo el Consejo de Seguridad Nuclear», sí señaló que «se puede especular lo que se quiera, pero es una decisión que tiene sus tiempos y procedimientos». Cementerio nuclear El Ministerio de Medio Ambiente no tiene competencias en esta materia, según Narbona, si bien «participa con el Ministerio de Industria en la comisión que establecerá las condiciones que tendrán que reunir aquellos municipios donde se plantee la ubicación de un almacén de residuos nucleares de alta radiación». En estos momentos, indicó la titular de la cartera de Medio Ambiente, «se está en la fase inicial de establecimiento de los requisitos que deberán reunir los municipios que decidan albergar estas instalaciones». Este proceso, sostuvo, debe hacerse «con el máximo consenso social y territorial» en aquellos municipios que deseen acoger los cementerios nucleares y «reúnan las condiciones» necesarias. A juicio de Narbona, «esta tarea debería haberse hecho hace mucho tiempo» ya que en 2009 comenzarán a llegar a España «los residuos nucleares que en su momento se enviaron a Francia e Inglaterra». Además, las centrales nucleares del país comienzan «a tener saturados los depósitos y piscinas de residuos de alta radioactividad». En referencia a la información publicada el pasado domingo por El País en la que se aseguraba que la central cerraría dentro de tres años, fuentes de Industria aseguraron que la decisión no se tomará hasta 2009, según informó Ical. Informe técnico En este sentido, las mismas fuentes subrayaron la importancia del procedimiento en torno al funcionamiento de las centrales nucleares, que es «muy estricto» y que exige que el Gobierno estudie un informe técnico elaborado por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) antes de tomar cualquier decisión al respecto. Aunque este documento podría elaborarse antes de la fecha límite de 2009, el Gobierno no hará pública su decisión hasta ese año. La polémica en torno al posible cierre de la central burgalesa de Garoña saltó ayer a la actualidad con la publicación de una información que aseguraba que el Gobierno central había decidido no renovar el permiso para la operatividad de la central nuclear de la planta, por lo que su vida concluirá el próximo año 2009, de acuerdo con una de las medidas del plan sobre energía nuclear del Ejecutivo central, según la cual no se mantendrá más allá de 40 años la vida útil de las centrales nucleares. Tanto el secretario general del PSOE, Ángel Villalba, como el delegado del Gobierno en Castilla y León, Ángel Villalba, reiteraron ayer que todavía no hay ninguna decisión tomada al respecto.