| Reportaje | Espíritu navideño |
Las raíces de la tradición
La Asociación Belenista palentina Francisco de Asís reúne en Palencia, entre belenes y figuras navideñas, un total de 120 representaciones del arte navideño de distintos países europeos

Las representaciones del arte navideño de otros países de Europa centran la exposición de Palencia
Más de 100 representaciones inmóviles del espíritu navideño cristiano descansan en vitrinas. Misterios que posan inertes para los visitantes de la sala de exposiciones de Caja España, en Palencia, en una muestra que se ha venido a llamar El Misterio Occidental. El Belén y sus raíces europeas. Pero a pesar de la pasividad, algunas representaciones son tan realistas que podría creerse que su falta de movimiento se debe al cansancio acumulado por el largo viaje que llevan a sus espaldas. La Virgen, San José y el Niño han hecho su peregrinación, no desde Nazaret como se piensa tradicionalmente, sino desde países como Ucrania, Grecia y Alemania. Todos traen rasgos característicos de su tierra natal, para mostrar con orgullo sus diferencias de estilo o de composición. Los responsables de esta Torre de Babel belenística son los miembros de Asociación palentina Francisco de Asís que con «esfuerzo y trabajo» han realizado una difícil selección y recopilación de misterios de países del viejo continente, como expone Mercedes Sánchez Vascones, integrante de la organización. Así, figuras, en su mayoría pertenecientes a colecciones privadas, pasarán la fiesta en su honor en la ciudad palentina. Una muestra que quiere hacer olvidar la tradicional puesta en escena del misterio que año tras año muchos castellanos y leoneses colocan en sus hogares. «Hemos querido hacer una representación de muchas casas, que antaño y al carecer de Belén, colocaban la figura del niño Jesús al pie de un árbol». Aunque dudan de que la representación del niño fuera tan valiosa en estos lugares como lo es en la exposición. «Esta figura data del siglo XVIII», apunta la belenista. San José ortodoxo A pesar de ser un país mayoritariamente ortodoxo, Grecia también colabora con un misterio. Raíces religiosas diferentes que los expertos aprecian en el arte. «A pesar de ser un Belén cristiano se nota en los rasgos de las figuras que proviene de un país ortodoxo», explica Sánchez Vascones. De más remotas tierras provienen los belenes de nácar y madera de oliva, ya que han peregrinado desde Tierra Santa. Pero disputan en originalidad de materias primas.2