Los edificios derruidos podrían estar construidos en un año y medio
Los afectados de Gaspar Arroyo confían en volver a casa en un mes
Hoy se cumple un año de la explosión de gas que provocó nueve víctimas mortales en Palencia
El presidente de la Asociación de Víctimas y Afectados de Gaspar Arroyo, José Luis Ainsúa, confía en que los últimos desalojados con motivo de la explosión registrada hace casi un año, el 1 de mayo del 2007, regresen a su casa en un mes y que la construcción de los bloques derruidos finalice en un año y medio. «Esperamos que los que se quedaron sin vivienda vuelvan a casa en Navidad del año que viene». Ainsúa, convertido en portavoz de muchos de los vecinos, recuerda que aunque se cumple un año del suceso que se cobró la vida de nueve personas, todavía algunos propietarios del número cinco, situado enfrente del foco de la explosión, tardarán «un mes más en poder volver a sus casas». La Asociación, «que engloba al 98 por ciento de los vecinos afectados, 147 de los 152», afrontará el día de mañana «como una jornada de reivindicación, no de homenaje, porque los homenajes son para aquellas personas que han hecho algo por el bien de la sociedad, no para las víctimas. Con éstas hay que hacer justicia, darles las indemnizaciones que les correspondan y conseguir que los culpables de su tragedia, si los hay, paguen con penas de cárcel lo que hicieron». Penas de cárcel «que impidan que lo que ocurrió en Gaspar Arroyo vuelva a pasar, porque mientras las muertes se puedan pagar con dinero, no se solucionarán problemas como una red de gas obsoleta o la falta de sistemas de seguridad que bloqueen el suministro en caso de fuga, porque cuestan más dinero que pagar una indemnización puntual», exige Ainsúa. Desde la Asociación se pide que el Gobierno ponga en marcha «un protocolo de actuación que obligue a las compañías a que, en caso de siniestro, se hagan cargo de los gastos que ocasionen hasta que la Justicia determine quién ha tenido la culpa». «En nuestro caso si no llega a ser por la Junta de Castila y León, que ha asumido los gastos de realojo, nos quedamos en la calle, sin nada».