Villanueva se reunirá la próxima semana con los promotores y empresas inversoras en el sector
La Junta apuesta porque el sector de energías renovables se internacionalice
La nueva normativa limitará la potencia instalada a un máximo de 300 megavatios al año

Un momento de la reunión del vicepresidente segundo Tomás Villanueva con los empresarios eléctricos
El próximo 29 de septiembre será el último día en vigor de la normativa que rige en la actualidad el sector de las energías renovables, un cambio que desde la Junta de Castilla y León ven con recelo. Para el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, podría suponer la caída de un sector «de vital importancia» para la comunidad, por lo que se plantea apoyar la internacionalización de las empresas del sector. El viaje al extranjero supliría el freno que la nueva normativa podría acarrear, al limitar el crecimiento del sector y frenar así sus inversiones en Castilla y León. Además, el ejecutivo apoyaría también las investigaciones en este campo energético, de tal manera que el sector se viera dinamizado por nuevos estudios y nuevas perspectivas de expansión. Ambos objetivos fueron presentados ayer por Villanueva a las empresas energéticas que operan en territorio castellano y leonés, como son Iberdrola, Endesa y Unión Fenosa, amén de otras 44 pequeñas empresas de distribución en la comunidad. «Necesitamos estas energías no sólo para proteger el medio ambiente, sino también porque proporciona un desarrollo económico importante», manifestó el titular de Economía y Empleo. Además, el encuentro sirvió para conocer la opinión de esas empresas sobre la nueva situación que se le viene encima al sector. Así, Joaquín Boneta, responsable de distribución de Iberdrola, se mostró satisfecho con la reunión mantenida, y coincidió con Villanueva en el temor que suscita en el sector el próximo marco normativo que regulará su actividad. Esa nueva regulación podría desanimar a los inversores, por lo que espera que el proceso sea «gradual» y no comprometa el desarrollo actual del sector. Asimismo, precisó que el reto de las compañías distribuidoras es mantener y mejorar las redes con el fin de ofrecer el mejor suministro a sus clientes, un objetivo que es más complicado en Castilla y León dada la dispersión de sus habitantes. «Esas redes tienen también que evacuar la energía que se produce, por lo que el esfuerzo es doble», precisó Boneta. El consejero aprovechó para anunciar que la próxima semana se reunirá con promotores del sector y, posteriormente, con inversores y empresas que producen materiales vinculados al sector.