Más de 400 empresas dependen de la actividad del automóvil
Los sindicatos CC.OO. y UGT exigieron ayer a Renault España que cumpla los compromisos adquiridos con la planta de Valladolid ya que están en juego 20.000 empleos directos e indirectos en toda Castilla y León y el tejido industrial de la comunidad. Éste fue el principal mensaje del manifiesto conjunto, apoyado por organizaciones sociales, económicas y políticas e instituciones de la Comunidad, que la atleta vallisoletana Mayte Martínez leyó en la plaza de la Universidad al finalizar la manifestación, convocada para exigir un proyecto industrial en Renault y más carga de trabajo para las empresas del sector de automoción y la factoría, que recorrió las principales calles del centro de la ciudad.
La lluvia no impidió que el entorno de la catedral y las calles de acceso a la plaza se inundaran de ciudadanos anónimos, como signo de solidaridad con los empleados de una factoría de la que dependen 189 empresas, 35.000 trabajadores y familias y que afecta a 100.000 personas.
El manifiesto llama la atención «sobre la escasa carga de trabajo en las factorías de Renault en España, y en particular en la de Valladolid» y constata el descenso de producción de Renault por la coyuntura económica; la eliminación de turnos de trabajo; despido de más de 2.000 trabajadores eventuales; un expediente de regulación rotatorio para otros 1.300; traslado de trabajadores a la factorías de Motores y Palencia, así como la paralización de los contratos de relevo y de las inversiones previstas en la factoría de Valladolid.
«Todo esto -“continuó leyendo Martínez- repercute directamente en la industria auxiliar: más de 400 empresas instaladas en nuestra autonomía, muchas de capital castellana y leonés, que dan empleo directo a 6.800 personas, e indirecto a más de 20.000. Estas empresas se ven abocadas a afrontar también graves dificultades financieras y en muchos casos a efectuar regulaciones de empleo, con el consecuente deterioro del tejido productivo de la región». Una situación a la que se suman las dificultades que atraviesan el resto de las empresas del sector de la automoción.