El frío y la lluvia no pudieron con la exigencia de un nuevo modelo para la fábrica de Valladolid
Más de 25.000 personas defienden el empleo en la planta de Renault
Las dificultades de la compañía ponen en peligro más de 20.000 empleos en la comunidad

Miles de ciudadanos desafiaron el frío y el granizo para apoyar la actividad de Renault en Valladoli
ical | valladolid
Alrededor de 25.000 ciudadanos, según la organización, y 16.000, según fuentes del Cuerpo Nacional de Policía, salieron a las calles de Valladolid para dejar sentir su voz en París y exigir más carga de trabajo en Renault y en las empresas auxiliares del sector de automoción. Convocados por UGT y CC.OO. los ciudadanos volvieron a responder a la llamada en defensa del empleo en Castilla y León, como ya ocurrió hace tres años, en noviembre del 2005, en aquel momento debido a la crisis provocada por el descenso de las ventas del Modus. De hecho, muchos de los protagonistas de aquel 26 de noviembre volvieron a liderar la movilización de ayer, en esta ocasión para pedir un plan industrial para la factoría del rombo.
El frío y la lluvia que cayó durante todo el día no lograron arruinar una movilización ciudadana en defensa de un sector, pero también del empleo y del tejido industrial de Castilla y León, teniendo en cuenta que están en jaque 20.000 puestos de trabajo directos e indirectos en un sector que representa el 25% de la economía regional, con 100.000 afectados, y el 15% de la producción nacional.
Recibidos con granizo
La marea ciudadana desafió al tiempo -“minutos antes de las 18 horas comenzó a granizar- para exigir a la dirección de la empresa que cumpla el compromiso adquirido en febrero del 2007 y adjudique un nuevo modelo a la factoría de Montaje en Valladolid. Según los sindicatos, podría estar en tela de juicio, debido al descenso de ventas de turismos por la actual crisis económica y por el acuerdo alcanzado por el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y el presidente de Renault, Carlos Ghosn, para mantener el empleo y la viabilidad de las plantas francesas de Flint y Sandouville, con dos adjudicaciones de vehículos que podrían haberse destinado a Castilla y León.
Los asistentes se movilizaron para pedir
, lema de la pancarta que portaron responsables de las centrales sindicales convocantes y de las formaciones que apoyaron la manifestación, desde la plaza Colón, hasta la plaza de la Universidad. A la cabeza se encontraron los secretarios regionales de UGT y CC.OO., Agustín Prieto y Ángel Hernández, junto a compañeros de los comités de empresa de la factoría en Valladolid, Madrid y Sevilla, así como del Comité Europeo de Renault y responsables de las plantas de Nissan en Barcelona y Ávila.
Metros atrás, se podían leer otras proclamas como
,
, así como
, entre otras pancartas.