El presidente de Renault descarta que Valladolid reciba nuevos modelos «por incompatibles»
La comunidad se alía con Europa para defender la automoción
Creará una comisión especial formada por regiones y países europeos afectados

De Santiago Juárez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno
valladolid | parís
La crisis sigue empeñada en complicar cada día un poco más el futuro de Renault en la comunidad. Ayer, la empresa dió a conocer sus resultados durante el 2008 y, de paso, puso en alerta al sector en Castilla y León. Su presidente, Carlos Ghosn, declaró que en la actualidad, «ningún modelo de la marca del rombo es compatible con la planta de Valladolid», lo que deja aún más incertidumbre a orillas del Pisuerga.
Ghosn admitió problemas derivados de la crisis y a los que achaca la falta de movimiento en su empresa. «No creo que ningún fabricante tome una decisión ahora tal y como están las cosas porque aún no se ha tocado fondo», declaró, para después confiar el futuro de la planta en Valladolid a las ventas y la evolución de la productividad. Además, el presidente descartó cualquier acción encaminada a la reestructuración de las plantas, y dejó de nuevo la opción del coche eléctrico a expensas de las ayudas públicas.
Así las cosas, el gobierno de Castilla y León continúa sus «contactos» con el sector del automóvil. De hecho, el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago Juárez anunció ayer tras la reunión del Consejo de Gobierno la creación de un Intergrupo dentro del Comité de las Regiones -“similar a una Comisión no Permanente de las Cortes autonómicas-“ para la defensa de la automoción. La iniciativa partió de la Delegación Permanente de la región de Bretaña, aunque ha contado con el aval del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera. En el caso de Castilla y León, el objetivo sería reclamar más carga de trabajo para las factorías de Valladolid y Palencia, «lo que contribuíría al mantenimiento de los puestos laborales», explicó Juárez.
Al proyecto se han sumado otras comunidades españolas con intereses en la automoción, como Cataluña, Andalucía y País Vasco, aunque se prevé la adhesión deotras como Aragón, Galicia, Valencia y Navarra. Además, habrá que añadir otras zonas y regiones de la Unión Europea, por lo que se cumplirá la premisa establecida por el Comité de las Regiones para crear este tipo de grupos de trabajo, contar con al menos diez miembros de países diferentes. «Es un paso más en el trabajo de la Junta de Castilla y León para defender la automoción, sin fotos fáciles como les gusta a otros», ironizó el portavoz.
Está previsto que el próximo 16 de marzo se presente la propuesta cerrada al Comité de Asuntos Financieros, organismo que deberá dar su visto bueno para que el documento pueda llegar a la Mesa del Comité de las Regiones que, si todo sale como lo esperado, aprobaría la constitución de este Intergrupo el próximo 20 de abril.
Pero el portavoz de la Junta no dejó pasar la oportunidad de criticar la actuación del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en lo que respecta a la defensa del sector de la automoción. Juárez lamentó que siendo España el tercer país en fabricación de coches, las ayudas de Zapatero sean «las más bajas de Europa», con sólo 800 millones de euros. Desde la Junta reclaman más compromiso del presidente del gobierno, gestos que vengan acompañados de «medidas concretas y serias», como las ayudas a la compra directa, algo que ya aplican en otros países afectados por la crisis en la automoción como Italia o Alemania. «La Junta de Castilla y León pone, para cuatro empresas, la mitad de todo lo que se aportará desde las arcas del estado», valoró el portavoz.