La comunidad recibe 77,1 millones procedentes del Plan de Competitividad de la Automoción
ical | valladolid
Castilla y León recibirá un total de 77,1 millones de euros del Plan de Competitividad del Sector de la Automoción, tal y como aprobó ayer el Consejo de Ministros, que dio luz verde al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio para destinar ayudas a este sector por un montante de 800 millones de euros. Por delante de Castilla y León se sitúan la Comunidad Valenciana, País Vasco y Galicia.
Tras estudiar los más de 400 proyectos presentados por las empresas, Industria ha acordado prestar apoyo a 156 planes de actuación de empresas radicadas en 13 comunidades autónomas que conllevan unas inversiones asociadas de 3.069 millones de euros en el año 2009. Industria ha concedido ayudas a planes de todas las Comunidades Autónomas que concurrieron al proceso y los proyectos aprobados representan el 74,7 por 100 de la inversión total barajada inicialmente.
Del conjunto de proyectos aprobados 19 corresponden a fabricantes de automóviles y camiones, que recibirán el 60,5 por ciento de los fondos del Plan de Competitividad (484 millones de euros), y 137 a compañías fabricantes de equipos y componentes de automoción, que contarán con 316 millones de euros, el 39,5 por ciento de las ayudas previstas.
Las inversiones asociadas durante 2009 para el segmento de fabricantes serán de 1.874 millones de euros (el 61 por ciento del total), mientras que las del área de componentes ascienden a 1.195 millones de euros (el 39 por ciento).
Otros 54 planes están en lista de espera, todos presentados por compañías fabricantes de equipos y componentes, y 203, también de fabricantes de componentes y equipos, han sido rechazados.
Plan de Competitividad
El Plan de Competitividad se enmarca dentro del conjunto de políticas diseñadas por el Gobierno para hacer frente al actual contexto económico, integradas en el Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo a través del Plan Integral de Automoción (PIA). Su objetivo es fomentar las inversiones que optimizar los procesos de producción (eficiencia energética, sostenibilidad, uso de recursos, sistemas avanzados de producción y optimización logística) y reorientar la producción hacia vehículos de mayor valor añadido, dentro del marco establecido en las directrices comunitarias sobre ayudas estatales.