Reportaje | J.V. MUÑOZ
Garoña vuelve los ojos a Zorita
El inminente cierre de la central siembra de dudas el futuro para la comarca

Imagen de archivo del exterior de Santa María de Garoña, en la provincia de Burgos.
Tres años después de que Zorita fuera desconectada de la red eléctrica, los 26 pueblos que vivían de ella comienzan a beneficiarse de proyectos contemplados en el Plan de Desarrollo de Zorita, un conjunto de iniciativas alternativas para crear un tejido empresarial en la comarca y evitar que entre en depresión económica. Sin embargo, estos pueblos se preguntan qué será de ellos en 2015, último año del Plan de Desarrollo de Zorita que coincidirá con el total desmantelamiento de la central nuclear y también con el fin de las ayudas que perciben por ser «municipios nucleares».
El llamado Plan de Zorita fue acordado en marzo de 2006 por las diputaciones de Guadalajara y Cuenca, 26 ayuntamientos, los gobiernos central y autonómico, los sindicatos y los empresarios con el fin de revitalizar esta comarca cuando la «José Cabrera» pasara a la historia.
«Este plan se diseñó en torno a cuatro ejes que se centraban en favorecer el desarrollo de los sectores productivos más importantes, potenciar las infraestructuras y la red de servicios sociales básicos, aprovechar la potencialidad que ofrece la cultura para dinamizar la zona y potenciar un desarrollo de la energía sostenible con el medio ambiente», explica María Luisa Araújo, vicepresidenta y consejera de Economía del Gobierno de Castilla-La Mancha.
El plan incluía también el compromiso de destinar cada año dos millones de euros del presupuesto de Castilla-La Mancha cuya distribución se decidiría en función de las propuestas que presentaran los ayuntamientos. «En el primer ejercicio se financiaron proyectos en los 26 municipios enfocados a la regeneración y mejora del entorno urbano. En el siguiente año fueron cuatro los proyectos aprobados y en el último también han sido cuatro los aprobados», puntualiza la consejera castellano-manchega, que subraya el compromiso de apoyo a empresarios que quieran instalarse en la comarca.
15 puestos de trabajo. En este sentido, se han subvencionado 31 proyectos empresariales por importe de 700.000 euros que supondrán la creación de 15 puestos de trabajo.
Precisamente la aprobación de los proyectos que presenta cada ayuntamiento ha sido motivo de polémica entre los municipios gobernados por el PP, que han llegado a acusar a las administraciones de beneficiar descaradamente a los socialistas. Es el caso del alcalde de Almonacid de Zorita, Gabriel Ángel Ruiz del Olmo, que se siente «decepcionado» por la evolución de este plan y que ha acusado a la Junta de Castilla-La Mancha por haber modificado los criterios para conceder las subvenciones a los proyectos.
Polígonos industriales. De los proyectos aprobados hasta ahora dentro del -˜Plan de Zorita-™ destaca el Parque Industrial para la comarca que han solicitado 12 de los 26 municipios y que se ubicará en Albares. Pueblos como Illana, Almoguera, Mazuecos, Escopete o Driebes se han embarcado en esta iniciativa que requerirá una inversión de 1,8 millones de euros para crear 2.000 empleos directos y 1.500 indirectos en la zona. «Es un proyecto plural en el que se integran municipios de distinto signo político y que es muy importante en términos de generación de empleo», asegura la consejera de Economía de Castilla-La Mancha.
Otro pueblo, Albalate de Zorita, contará en 2012 con un Centro de Divulgación de la Energía, una especie de museo de la energía centrado en las energías renovables y el reciclaje que dará trabajo a 40 personas. Un proyecto en el que se invertirán 3 millones de euros que, según el PP, Albalate robó a Almonacid de Zorita. A este museo de la energía se sumarán un cámping, un complejo artesanal y un servicio de rutas turísticas por la zona, que también se financiarán con cargo al «Plan de Zorita». Son iniciativas para compensar a toda una comarca de la desaparición de una central nuclear de la que han vivido desde 1969 hasta 2006.