Breves
El 74% de los alumnos conflictivos está escolarizado en secundaria
Sólo el 3,4% de los estudiantes leoneses no se comporta de manera correcta

Pascuala y Delio del Rincón, en la presentación del estudio.
Los centros educativos de Castilla y León registraron 16 casos de acoso entre alumnos durante el pasado curso 2008-2009, tres de ellos de ciberbulling y alguno terminó en el Juzgado y con el cambio de centro de estudiantes, según señaló ayer el viceconsejero de Educación Escolar, Fernando Sánchez Pascuala, durante la presentación de los datos de la Convivencia Escolar en Castilla y León, que por primera vez se ofrecieron por provincias.
El informe señala que los centros educativos de Castilla y León hacen un seguimiento «riguroso y continuado» de la situación de convivencia, ya que el 99% de los mismos (1.099) actualizan y validan los datos relacionados con sus actuaciones de fomento de la convivencia y prevención y atención de los conflictos. Por provincias lo hacen el cien por cien en Ávila, Burgos, Palencia, Soria y Zamora, mientras que por detrás se sitúan León (99,03%), Salamanca (95,85%), Segovia (98,63%) y Valladolid (98,43%).
En la nuena línea. A pesar de que la mayoría del alumnado de Castilla y León (el 97,13%) presenta un comportamiento correcto, un total de 10.062 (2,87%) estuvieron implicados en alguna incidencia. De ellos, 3.616 reincide y 1.785 multi-reinciden. Además, el 74,52% se escolarizan en la Educación Secundaria y de ellos el 49,61% en primero y segundo de la ESO.
Por provincias, de este colectivo de estudiantes más conflictivos, Ávila supone el 2,46%; Burgos, el 2,72; León, el 3,47%; Palencia, el 2,65%; Salamanca, el 2,59; Segovia, el 3,48%; Soria, el 2,79; Valladolid, el 2,29%; y Zamora, el 4,22%.
En cuanto al tipo de conflicto, la mayoría de ellos, en concreto ocho de cada diez incidencias (81,81%), tienen que ver con la dificultad del profesorado para dar clase. Son incidencias que afectan a su autoridad o dificultan el desarrollo de las tareas educativas, en general, con la consiguiente repercusión en el rendimiento académico del alumno concreto y del grupo-clase. Este tipo de incidencias representa en Educación Infantil y Primaria el 47,64% del total mientras que en la ESO ya asciende al 86,05%.