La Junta defiende en Bruselas los fondos de cohesión más allá del 2013
La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, respalda la propuesta en la UEen un documento conjunto con regiones de Reino Unido, Eslovaquia y Francia

Del Olmo en un momento de su intervención para defender la continuidad de los fondos.
Castilla y León y las regiones europeas de Presov (Eslovaquia), South West (Reino Unido) y Poitou-Charentes (Francia) defendieron ayer en Bruselas que se mantengan los fondos de cohesión a partir del 2013, último año de la programación vigente, por parte de la Comunidad Europea por entender que esta política es la que hace visible a la Unión Europea ante los ciudadanos dado que con recursos vinculados a ella se han realizado carreteras y otras infraestructuras en los últimos años.
Así lo expuso la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, durante su intervención en la jornada «Política de Cohesión Europea: sus logros, sus retos», organizada por la Dirección General de Presupuestos y Fondos Comunitarios de la Junta en la sede del Comité de las Regiones de Europa, escenario en el que también defendió las ayudas de la Política Agraria Común, de las que Castilla y León contará con 923 millones en el 2010, para fijar la población en el mundo rural.
La jornada contó también con la participación del presidente de la Comisión de Cohesión Territoria, del Comité de las Regiones, Michael Schneider; de Eric von Breska, jefe adjunto de la Unidad de Prospectiva y Análisis de la Dirección General de Política Regional de la Comisión Europea; y de Vicente Rodríguez, consejero de Finanzas de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea, según informaron fuentes del Gobierno autonómico.
En este marco, la consejera destacó que «la política de cohesión es lo que hace visible la Unión Europea ante los ciudadanos, porque con los recursos vinculados a ella se han financiado carreteras, regadíos y otras importantes infraestructuras en los últimos años».
Por eso, la primera conclusión del encuentro fue que «este tipo de fondos no pueden desaparecer a partir del 2014, sino que deben mantenerse», según las mismas fuentes.
Los representantes de los cuatro territorios participantes expresaron, en segundo lugar, que las regiones deben seguir participando en la gestión de las ayudas que llegan de Bruselas. «Somos las administraciones más cercanas a los ciudadanos y por eso respondemos mejor a sus necesidades», resumió Pilar del Olmo, quien añadió que «además somos eficaces, como demuestran los controles a los que nos somete la UE».
De ahí que Castilla y León, Presov, South West y Poitou-Charentes rechacen que el grueso de los fondos se quede en manos de las autoridades comunitarias o bien pase a los gobiernos de los estados miembros.