Entrevista
«Una de las tareas del Musac es servir de plataforma para el pensamiento»
Lo primero que llama la atención de María Inés Rodríguez es su aparente fragilidad, porque su debilidad es tan sólo eso, una mera fachada tras la que se esconde una mujer que tiene un currículo de infarto. Comisaria de la Programación Satellite del Jeu de Paume, antes de aceptar el puesto del Musac, Rodríguez ha trabajado en exposiciones y promovido proyectos en torno a las estrategias de apropiación del espacio público en diferentes espacios de arte contemporáneo, relativos al arte, diseño, arquitectura y urbanismo en centros de todo el mundo.
-”¿Por qué dejó su trabajo en el Jeu de Pomme de París para venirse a León?
-”En el Jeu de Pomme yo estaba terminando mi proyecto curatorial. Tenía otros proyectos en París, como el periódico Point d-™Ironie , en el que soy editora, y la propuesta que me hacía el director del Musac era muy interesante. Consistía en la posibilidad de desarrollar un proyecto estructurado en un espacio interesante y en el que me gustaba trabajar. No dudé un momento y decidí cambiar París por León.
-”¿Cuáles eran sus funciones en el museo francés?
-”En París yo estaba invitada como curadora para desarrollar la programación Satelite, un proyecto de Marta Gilli, la directora, en el que se estimula el trabajo de comisarios independientes que desarrollan durante un año su trabajo en las salas dedicadas a los jóvenes artistas. Trabajas con cuatro artistas para cuatro exposiciones en las salas del Jeu de Pomme de la Place de la Concorde y desarrollas dos proyectos en el espacio virtual. Se trata de abrir el espacio a un curador independiente y a artistas que no han tenido tanta visibilidad en París.
-”¿Va a dar un giro a la labor curatorial que se ha venido realizando en el Musac?
-”No sé exactamente cuáles eran las funciones de Agustín Pérez Rubio. Lo que queremos es enfocar un proyecto con una línea en la que la parte política y social del arte se vea más reflejada. Es muy importante que continuemos reforzando el trabajo en equipo que ya se hace en el museo, que el departamento de curadoría sea fuerte, así como el de pedagogía, que debe crecer mucho más. Creo firmemente que una de las misiones de un museo es crear una plataforma de pensamiento. Debe ser un espacio abierto hacia la ciudad en la que se encuentra y debe desarrollar un proyecto cultural a la altura que la ciudad requiere. El departamento pedagógico debe tener la proyección que su trabajo implica.
-”¿Qué imagen tiene el Musac en el exterior?
-”Es un museo muy joven que en los pocos años de existencia que tiene ha desarrollado un trabajo maravilloso. Fíjese. Hace algunas semanas estuve en México en la reunión del Simam, el ente que reúne a todos los museos de arte moderno del mundo y que está dirigido por Manuel Borja. Fue increíble como los museos de otros países conocían la labor del museo.
-”Supongo que su experiencia en «Point d-™Ironie» será importante para la nueva revista de pensamiento del Musac.
-”Más que la labor en Point d-™Ironie, es la experiencia y el interés que tengo por las publicaciones. Desde hace tiempo, realizo exposiciones en las que me he concentrado sólo en las publicaciones realizadas por los artistas o que tenían que ver con el pensamiento. En el centro Santa Monica de Barcelona, realicé una exposición llamada Tropical Table Party en la que presentaba en un espacio muy amplio revistas y publicaciones realizadas por artistas de todas partes del mundo. Siempre me ha interesado muchísimo esa cuestión de la publicación porque es la forma más rápida que tienes de llegar al público. No necesitas contar con un espacio; sólo dependes del deseo que tengas de hacer un proyecto, de fotocopiarlo, imprimirlo y distribuirlo como puedas. El hecho de que hagamos una revista de pensamiento es fundamental. Es la manera que tenemos de lograr, dos veces al año, de concentrar un grupo de intelectuales de diferentes campos de la cultura para que reflexionen alrededor de un tema y el museo sea la plataforma para las ideas que necesitamos.
-”¿Quién se responsabilizará de la revista?
-”Octavio Zaya, Agustín y yo. Aparte, habrá un comité de redacción que estamos constituyendo porque se inicia el año próximo para festejar el quinto aniversario del museo.
-”Preséntese al público leonés.
-”Soy colombiana. He vivido en muchas ciudades diferentes, lo que me permite ser flexible, adaptarme a diferentes contextos y aprehender las cosas interesantes que tiene cada contexto. Eso me ha permitido nutrir mi conocimiento, mi forma de pensar. Para mi el hecho de poder cambiar de lugar de trabajo es una ventaja. He trabajado en Puerto Rico, donde la escena artística es muy importante porque nació de los artistas y curadores independientes. También he trabajado en Colombia, un lugar con una riqueza cultural alucinante. He trabajado en Suiza, donde realicé mis estudios de postgrado y en donde tengo grandes amigos con los que he realizado proyectos muy importantes. También he trabajado en Francia y, por supuesto, en España. Todo eso me permite tener relaciones de trabajo fuertes y estables en distintas partes del mundo.
-”Usted ha sido comisaria independiente. ¿Cree que los curadores independientes ayudan a que los artistas invisibles lo sean menos?
-”Un comisario independiente debe estar muy alerta a lo que los artistas proponen cada día. Sirve de catalizador de esas ideas para que los proyectos se establezcan en algún lugar y se hagan realidad. Es un mediador y un catalizador de muchísima información y labores. Dicho esto, creo que todo depende de cada curador. Los hay que sólo trabajan con grandes figuras del arte. Pero sí creo que la gran ventaja del curador independiente es que se puede desplazar muy fácilmente y tener acceso a mucha información. Pero eso es algo que también ocurre cuando trabajas en una institución. Aquí estamos obligados a estar informados. Una cosa no excluye la otra. Todo depende de la actitud de quien recibe la información, de estar alerta.
-”Su acervo americano ayudará a la celebración del quinto aniversario.
-”El proyecto lo estamos comisariando con Agustín y Octavio. He vivido 20 años en Europa. De modo que me considero de los dos lugares. Obviamente, tengo una manera particular de ver, de pensar y de concebir todo lo que Hispanoamérica supone. Tengo un punto de vista particular y eso es enriquecedor para el proyecto. Lo hemos estado construyendo juntos, con lo que no habrá cambios particulares. Simplemente aportará mi punto de vista, mi experiencia y la relación que he tenido con América Latina.
-”Supongo que ya le habrá planteado nuevos proyectos al director.
-”Sí, ya hemos estado discutiendo algunos proyectos que tengo en la cabeza, pero hay que tener en cuenta que hay una programación establecida. No obstante, hay algunos propuestas de proyectos en los que quiero empezar a trabajar a partir del 2010. Es un trabajo que se hace poco a poco y requiere también que conozca lo que se ha hecho y me familiarice un poco más con las actividades a nivel expositivo, pedagógico, de promoción... Es muy importante que las exposiciones se reflejen en todas las actividades del museo, en su espíritu. Requiero tiempo de planificación y el acuerdo de todos los equipos que trabajan con nosotros.
-”¿Qué le falta al Musac?
-”Espacio. Nos falta espacio porque tenemos una colección increíblemente interesante que ocupa mucho espacio. Hay piezas monumentales y nos quedamos sin espacio para guardarlas. El Deac cada vez tiene más gente que quiere trabajar con ellos. ¿Dónde podemos meter todo eses público? Hay que negociar los epsacios.- Eso es muy interesante porque se demuestra que el musac es una museo vivo que no deja de crecer. Nos falta que venga más gente a visitarnos, si bien vienen muchísimos. Necesitamos más interlocutores. La audiencia que participa en los talleres, en los seminarios, en los cursos... Todo ello es muy enriquecedor para la ciudad y el espacio.
-”¿Cuánto tiempo cree que necesita para completar su proyecto para el Musac?
-”Creo que la temporalidad es relativa. Llevo tres semanas y me siento totalmente integrada en el equipo. Hay proyectos a largo plazo, pero necesitaría tres o cuatro años para que las ideas iniciales echen raíces y saber que todo va por buen camino, que no me estoy equivocando.
-”¿Qué le parece León?
-”León es una ciudad extraordinaria con muchas sorpresas. Me han recibido con mucha generosidad y espero responder igual. Voy a descubrir la ciudad para entenderla y sentirme a gusto en ella.