Reportaje | cristina fanjul
Una poética estelar
Riot Cinema edita la segunda edición del libro del leonés Yago Ferreiro «Poética para cosmonautas» después de que un admirador anónimo financiara la publicación

Portada del libro «Poética para cosmonautas».
«Si bien no he dejado de escribir he de decir que no creo que vuelva a publicar nada, de momento. Uno escribe por la necesidad de expresarse y luego intenta publicar por pura vanidad, esto es así». Yago Ferreiro, o lo que es lo mismo, Henry Pierrot, no lo necesita. Al menos, de manera inmediata.
Su obra Poética para cosmonautas , esa ficción a medio camino entre Solaris y La Odisea, híbrido feliz de la narrativa y la lírica, vuelve a ver la luz editorial de la mano de Riot Cinema Collective, que también prepara el salto al cine de la historia. Pero lo que en cualquier otro caso sería una nota a pie de página, se convierte aquí en noticia. Y es que la literatura se ha abierto paso por encima del mercado editorial o a pesar de él. «Cuando empezamos a planear la reedición no teníamos muy claro si publicar en una editorial de poesía consolidada (teníamos un par de ofertas) o auto-editarlo bajo el sello de la productora. Dada la naturaleza del proyecto de la película, nos parecía imprescindible poder contar con total libertad creativa. También estaba el tema de las licencias. Queríamos que todo el trabajo de edición fuera creative commons para poder colgarlo después de manera gratuita en internet. Como las negociaciones con las editoriales no acababan de satisfacernos en los puntos claves pedimos ayuda económica a los productores de El Cosmonauta . A las dos horas (de reloj) ya teníamos padrino». Su nombre, Francisco Javier Pinto Sánchez, y su hazaña, la de la patrocinar, a cambio de nada, la obra de un desconocido. El porqué de esta sorprendente generosidad la explica él mismo en un adjunto de esta nueva edición: «Estas páginas son una entusiasta invitación a mirar con nuevos y curiosos ojos hacia el firmamento, pero también a devolver la mirada desde allí arriba y contemplarlo desde el punto de vista de alguien que sí pudo escapar de la fuerza de la gravedad». El desinterés crematístico de este mecenas queda fuera de toda duda desde el momento en que no recibirá nada de los posibles beneficios económicos que el libro genere. Todo se destinará a financiar la película.
Durante cuatro meses -"desde septiembre-" ha tenido lugar el trabajo editorial propiamente dicho. La maqueta -"obra del también escritor Alberto R. Torices-" simula un espejo, en el que el texto en español refleja los versos traducidos al inglés.
Además, y como el mismo Yago destaca, se trabajó para conseguir que el prologuista fuera el finalista del premio Herralde Alberto Olmos y la suerte les sonrió. Agustín Fernández Mallo les envió un texto para la contraportada: «No es fácil encontrar una poesía que, siendo narrativa, tienda puentes acertadamente secos y abstractos a temas como el amor, la máquina, el cosmos, el héroe y el regreso». Es tan bueno que ni siquiera necesita una portada. Laszlo Kovacs ideó una imagen elouardiana: un planeta o un satélite luminoso y solitario... y el cosmos... Se tirarán tan sólo 500 ejemplares.