Entrevista | Javier Moro | Escritor
«La India es la oficina del mundo. Y va a por todas»

El autor ha presentado en León todas sus producciones.
El escritor Javier Moro ha relatado en su último libro, El sari rojo (Seix Barral), la historia de la familia Gandhi-Nehru a través de los ojos de Sonia Gandhi, una italiana que se convirtió, sin buscarlo, en presidenta del partido del Congreso de India. «Me parece interesante saber qué tiene en la cabeza la familia que gobierna a una sexta parte de la humanidad», dice Moro.
-Charla y presentación de libro, ¿sobre el mismo tema?
-Bueno, la conferencia va a versar sobre la familia Nehru. La voy a acompañar de fotografías y voy a hacer un recorrido sobre la convulsa trayectoria de esta saga, aunque también explicaré lo que me movió a investigar sobre ella, un trabajo que me llevó tres años, y a escribir la obra.
-¿Estamos ante un libro de Historia o uno de ficción?
-Quería escribir un libro de Historia que se leyera como una novela. Todo es enteramente verídico, se puede decir que está muy poco novelado. Obviamente yo no estaba dentro de las habitaciones, así que hube de rehacer los diálogos.
-¿Cómo es Sonia Gandhi, la actual presidenta del Partido del Congreso de la India?
-Pues mira, a este respecto hay una novedad muy reciente, de hace pocos días, y es que, a pesar de que mi libro es muy favorable a Sonia, casi una hagiografía, ha puesto en pie de guerra a sus abogados para que la editorial retire el libro. Y es que yo hablo de toda su vida y cuento la verdad: que su padre empezó como un humilde pastor de vacas turinés, aunque era un hombre muy trabajador que luego pasó a albañil, contratista... y luego, gran constructor. Pero ya sabes cómo es la mentalidad india, con sus jerarquías. No pueden aceptar que la persona que rige el país descienda de un pastor, la casta india más baja.
-Los ojos del mundo están puestos en China y la India...
-Así es: 1.300 millones de personas y una clase empresarial cada vez más potente. Sus universidades de élite producen un millón de ingenieros al año, frente a los 100.000 de Europa y Estados Unidos. Lo que no se entiende es que aún no posean ni una educación ni una sanidad básicas. Son la oficina del mundo y van a por todas, pero su problema es que la demografía se ha comido a la economía. Éste es su gran reto: ¿Podrán, como intenta Brasil, incorporar a la clase media a sus 700 millones de pobres de solemnidad?