Sus cenizas se repartirán entre Azinhaga y Lanzarote

Imagen de la capilla ardiente de José Saramago.
Los restos mortales del premio Nobel de Literatura serán incinerados en Portugal y una parte de sus cenizas se depositarán en su pueblo natal, Azinhaga, mientras que otra descansará junto a su casa de Lanzarote. El cuerpo sin vida del escritor, procedente de Lanzarote, llegará hoy sábado, después del mediodía, en un avión del Estado portugués a Lisboa, y será expuesto en el Salón de Honor del Ayuntamiento de la capital lusa hasta el mediodía de mañana, cuando saldrá hacia el cementerio lisboeta Alto de Sao Joao. La capilla ardiente de Saramago se abría ayer en la Biblioteca de la Sede de la Fundación José Saramago, en Tías. El cadáver del escritor estaba vestido con un traje oscuro y gafas, en un ataúd abierto, escoltado por cuatro velas y en la biblioteca que hizo las veces de capilla ardiente, presidida por un retrato de él mismo con su mujer.
Además de novelas y relatos cultivó la poesía (ahí hizo sus primeros pinitos), el teatro y las crónicas, reportajes y artículos. Tampoco le hizo ascos a internet, donde alimentaba un visitadísimo blog. Era doctor honoris causa por más de diez universidades de todo el mundo y atesoraba numerosísimos premios y reconocimientos.