Un palacio en el suelo
El espléndido palacio de los Allende, antes de su «despiece».
El impresionante palacio de los Allende, en Burón, fue construido por Tomás Juan Allende, un buronés que marchó, con las madreñas puestas, a trabajar a Bilbao. Por tesón, matrimonio y buen hacer, llegó a diputado en Cortes, amén de poseer varias empresas dedicadas a la industria del carbón. Fue accionista y presidente de bancos y compañías ferroviarias. En cuanto pudo, se preocupó por poner en marchas diferentes iniciativas que mejorasen la vida de sus paisanos, y así, por ejemplo, elevó las magníficas escuelas públicas. En 1917 inauguró un señorial palacio de piedra con arquerías que era la admiración de todos los que se acercaban a esta villa montañesa. En 1990, con motivo de la construcción del embalse de Riaño, que roza una parte de Burón, fue desmontado piedra a piedra y hoy esas «piezas» permanecen en un prado a la espera del día en que se reconstruya. Proyectos, como hacer de él un parador nacional, no faltan...