Reportaje | e. gancedo / s. tirados
Una vivienda con mil años
Con vestigios del siglo X, el recinto es obra de Fernando II

Vista de un torreón.
Situado en lo alto del cerro de la Altafría y dando la bienvenida al visitante, los restos del castillo de los Osorios preside la villa valderense.
Los inicios del castillo, según indica Albano García Abad en su libro Historia de Valderas (editorial Monte Carmelo, 1968) datan del siglo X, aunque esta primera edificación fue devastada por Almanzor. Su construcción definitiva y de la que hoy se conservan vestigios «dos torreones y algunos lienzos en malas condiciones», fue producto de la necesidad del rey de León Fernando II de defenderse de la ambición expansiva de Sancho II de Castilla. Más tarde, ya en el siglo XIV, el castillo pasó a manos de Juan Álvarez Osorio, señor de las Siete Villas de Tierra de Campos, quien en el siglo XVII abandonó esta residencia. A partir de ese momento, el inmueble sufrió a un continuo vaivén de propietarios que tan pronto como se interesaban por él intentaban venderlo debido a los elevados costes que precisa su mantenimiento. Exactamente lo mismo que le sucede al actual dueño de esta fortaleza que en el año 1949 fue declarada Bien de Interés Cultural, reconocimiento que de poco ha valido en cuanto a mantenimiento del recinto se refiere.
Alojamiento rural. Hay que destacar que, aparte del castillo, la finca, de un total de 3.500 metros cuadrados, contiene una casa de nueva construcción y zonas verdes: su actual propietario ha convertido todo el conjunto en alojamiento de turismo rural, así que hospedarse en él es la única manera de tener acceso al interior de lo que queda del castillo. Desde hace apenas 50 días, como rezan los anuncios que se encuentran en Internet, la finca se encuentra a la venta de nuevo por 700.000 euros.