Los músicos leoneses invaden la capital de España
The Riffbackers y Lester and The Bangs actúan hoy y Bright Baby Blues, mañana

Miryam Gutiérrez, componente del grupo Bright Baby Blues.
En todas las versiones y sentidos, los grupos leoneses le han tomado el pulso a Madrid con la idea de poner a prueba el músculo musical pop-rock. Si de avanzadilla ya pasó Cooper, en un concierto en la sala Gruta 77 que merecería capítulo aparte por la exhibición de uno de los mejores directos de la escena estatal, los jovencísimos Speedway actuaron en la sala Caracol corroborando que llaman a la puerta con fuerza.
Pero ahora es el turno de The Riffbackers, Lester and The Bangs y Bright Baby Blues. Y como aperitivo, el concierto de este pasado jueves de Colatonics. Todos, con conexión directa leonesa, en forma de grupos con sede aquí o con miembros de procedencia local. De esta manera, hoy, en la Sala Sol, The Riffbackers y Lester and The Bangs darán rienda suelta a su energético clasicismo, a un pop-rock que pertenece a la escuela intemporal de las tres últimas décadas del siglo XX. Power pop, new wave o psicodelia son credenciales más que suficientes para acalorar aún más el ardiente verano de la capital.
Si The Riffbackers cuenta con la contundencia en la base rítmica de Nacho García y Daniel Montero, batería y bajista de Cooper, respectivamente, Lester and The Bangs es un todo León histórico de rabiosa actualidad. Juancho López (bajista de Paul Collins), Mario Álvarez (guitarrista de Cooper), Aníbal Sánchez (guitarrista de Bright Baby Blues) y Daniel Viloria (batería en Zabriskie) son cuatro de esos músicos que todo el mundo querría tener en su banda y que, de hecho, como se puede comprobar, así ocurre en formaciones de postín.
Ya como broche a esta invasión leonesa en Madrid, la emergente formación Bright Baby Blues, con Myriam Gutiérrez a la cabeza, se subirán a los Martes al Sol, un ciclo que programa la sala del mismo nombre, y que es, desde hace unos meses, la delicatesen más apetecible de las noches madrileñas, como lugar y momento para poner a prueba la verdad más absoluta del directo. Ojo, en la Sala Sol, con el público sentado-¦