«Hay reivindicaciones que pueden quebrar la unidad museística»
El delegado de la Junta, Eduardo Fernández, presentó ayer en el Museo de León la cruz procesional de plata y alertó de la carrera «enfebrecida» de solicitar piezas

El director del Museo de León, Luis Grau, ayer, durante la presentación de la cruz.
Con la cruz se incrementa de forma destacada la colección de orfebrería del Museo de León, que ya cuenta con otra excelente cruz procesional del primer tercio del siglo XVI de marca abulense, entre otras obras, pero que no poseía ninguna de cuño leonés tan avanzada en el tiempo.
El delegado de la Junta, Eduardo Fernández, se congratuló ayer de que los leoneses ya puedan admirar la cruz procesional de plata que se adquirió en subasta pública después de una alerta pública realizada por Promonumenta. Precisamente a esta organización correspondió el agradecimiento del delegado, que reconoció la preocupación de sus integrantes por el patrimonio perdido y expoliado. Y es que miles de piezas de arte robadas en iglesias, ermitas y monasterios de León adornan multitud de salones de coleccionistas privados y museos de todo el mundo. El número es un misterio, tan imposible de calcular como los tesoros que guarda León y que, según algunos expertos, supera la cifra de las 20.000. Aunque el paradero de algunas obras de arte expoliadas a la región leonesa es conocido, resulta prácticamente imposible iniciar un pleito para lograr su devolucion, porque, entre otras cosas, muchas veces fueron vendidas ilegalmente por quienes las tenían bajo su tutela.
La pieza fue subastada en la sala madrileña Fernando Durán a mediados del pasado mes de diciembre, con un precio de salida de 4.500 euros y adquirida por el Ministerio de Cultura, ejerciendo el derecho de tanteo en nombre de la Junta de Castilla y León, por un precio final de 6.500 euros.
«Recuperar piezas». P or otro lado, Eduardo Fernández ironizó con la que calificó como «carrera enfebrecida» de recuperar piezas, y se refirió a la posibilidad de que León recupere ciertos tesoros que, como el Arcón de las Ágatas, se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional. En este sentido, también se refirió a las últimas demandas de ayuntamientos de la provincia, que reivindican el «regreso» a su localidad de joyas que se exponen en el Museo de León. El delegado alertó del peligro que estas demandas centrípetas pueden provocar quebrando con ello la unidad expositiva.
Además, explicó que en estos momentos la prioridad de la administración no está tanto en la adquisición de nuevas piezas como en el mantenimiento, conservación y recuperación del patrimonio que hay en la provincia. «Hacemos lo que podemos, pero hay aún una gran cantidad de bienes patrimoniales que siguen sin ser atendidos», explicó, y añadió que en lo que se refiere a política cultural, la administración debe huir de actitudes viscerales. «No podemos levantarnos un buen día iluminados y pensar ¿Qué voy a comprar hoy?, sino rehabilitar lo que hay para que no se pierda».