El invento del maligno
Muertos
Por si teníamos poco este verano con los horteras playeros, con los diamantes de Naomi Campbell y con la resaca de la visita de las Obama, temas que inundan las televisiones, ahora también han llegado los muertos. «Veo muertos» le decía Haley Joel Osment a Bruce Willis en El sexto sentido. Telecinco estrenó el pasado martes Más allá de la vida , un especial sobre espíritus que presentó, ¿lo adivinan?, ¡Bingo! el multiocupado Jordi González, que mientras que el resto de los presentadores de la cadena tuestan sus barrigas en la playa, él se hace cargo, a la vez, de La noria, de Escuela de glamour y ahora también de Más allá de la vida . Aunque el espacio se presentó como un especial (algo así como un relleno veraniego), ha tenido la suficiente audiencia (un 20,7 por ciento) como para que los jefazos de Telecinco, que nunca le han hecho ascos a un buen share, aunque la pestilencia muchas veces se haya colado por todos los rincones de la cadena, se planteen inmediatamente su continuidad. Una vidente portuguesa (así nos la presentaron, aunque habría que ver -"nunca mejor dicho-" lo que sabe antes, de cada uno de sus invitados) se enfrentó cara a cara con un grupo de crédulos, desde la nietísima Carmen Martínez Bordiú, que siempre se presta a lo que le ofrezca cualquier cadena, a Jorge Cadaval o a Antonio Gala (que no daba crédito a tanto despropósito) para contarles cosas de su pasado. ¿Para qué, si ellos ya lo saben y a los demás no nos interesa? Tras el programa, el horóscopo de Esperanza Gracia, en el que los espectadores se dejan los cuartos llamando a esta otra vidente, mucho más pegada a la tierra. La pela es la pela.
Al final de El sexto sentido (a estas alturas creo que ya no reviento el final a nadie), Willis estaba tan muerto como los que veía Haley J. Osment. Es posible que todos los que nos quedamos el martes hasta las tantas pegados al televisor, estuviésemos también muertos. Ese interés por la ultratumba con lo apasionante que es el mundo de los vivos (¿verdad Belén Esteban?) es sospechoso. O que tanto programa que habla de la no-vida nos haya convertido en auténticos muertos vivientes, que es mucho peor.