Diario de León

Televisión | El invento del maligno

Alfonso

Publicado por
José Javier Esparza
León

Creado:

Actualizado:

Telecinco ha estrenado otra miniserie española. Esta vez, sobre Alfonso de Borbón, el finado duque de Cádiz. Se llama Alfonso, el príncipe maldito (discreto título, ¿eh?). La ha dirigido Álvaro Fernández Armero y en los papeles principales cuenta con José Luis García Pérez y Cristina Peña. El cerebro de la cosa es David Botello, que ha aportado la documentación y el esqueleto narrativo.

La figura de Don Alfonso, sin duda, merece una miniserie: además de las trágicas circunstancias que rodearon a su vida y a su muerte, fue un personaje importante en la Historia de España. Hay que decir que la serie está bastante bien en los capítulos de interpretaciones y ambientación, y eso hay que subrayarlo. También está contada con un ritmo aceptable. Es, en fin, un producto fabricado con profesionalidad. Ahora bien, si uno va a buscar en estas series rigor histórico, que pierda toda esperanza. Eso se da por descontado, sí, pero lo malo es que la propia serie pretende aportar tal cosa al entrar en detalles sobre los movimientos sucesorios de los años sesenta.

Y así el relato queda colgando entre dos polos difícilmente conciliables: por un lado, la trama política en torno a Alfonso de Borbón como aspirante a la Corona; por otro, el colorín de los noviazgos más o menos principescos y los posteriores dramas. Atrapada entre esos dos polos, la narración termina al final en tierra de nadie. Y como además los guionistas parecen sentir en todo momento la presión de pintar al entorno de Franco como una cueva de hienas ambiciosas, el conjunto parece más novelesco que realista. Aparte de eso, parece claro que el `morbillo´ de la historia gira sobre todo alrededor de Carmen Martínez-Bordiú, la nieta de Franco, y su singular personalidad.

Para explotarlo adecuadamente, Telecinco colocó antes de la emisión un especial de Hormigas blancas que, sinceramente, se podían haber ahorrado, porque la serie tiene bastante mejor estilo que esos gallineros. ¿Se sabe algo más de España después de ver Alfonso, el príncipe maldito? Sí. Y eso, en los tiempos que corren, es un lujo.

tracking