Diario de León

La dureza social de Peter Mullan se adjudica la Concha de Oro

Los críticos subrayan que es el festival más mediocre de los últimos años

Peter Mullan junto al actor británico y los directores Jordi Cadena y Judith Colell (2i).

Peter Mullan junto al actor británico y los directores Jordi Cadena y Judith Colell (2i).

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Boquerini | San Sebastián
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La película británica Neds ha sido la triunfadora de la 58 edición del Festival de Cine de San Sebastián. El filme, dirigido por Peter Mullan, obtiene la Concha de Oro a la mejor película y su joven protagonista, Connor McCarron la Concha de Plata al mejor actor. El cine español se lleva la Concha de Plata a la mejor actriz, la catalana Nora Navas por Pan negro. El Premio del Jurado a la mejor fotografía fue para Aita, y el Premio Especial del Jurado a Elisa K, de Judith Colell y Jordi Cadena. La decisión ha sido acogida con indiferencia, con aplausos para Raúl Ruiz y Nora Navas, otros más tímidos para Neds, y el enorme abucheo que se ha llevado el premio al guión de A casa por Navidad En un certamen que no pasará a la historia, lleno de películas experimentales de muy difícil estreno, Neds, al menos, tiene una historia y el estreno asegurado en España. La película, ambientada en Glasgow en los años 70, es la historia de una iniciación, la de un muchacho aplicado y buen estudiante, por el mal camino.

Su protagonista, el joven Connor McCarron, sin más experiencia profesional que haber participado en funciones de teatro escolares, se lleva la Concha de Plata al mejor actor. Su nombre ni siquiera figura en el catálogo del festival, en la ficha de la película. Su personaje es el de un chico inteligente, sensible y aplicado, de familia muy humilde, con un padre alcohólico y un hermano delincuente, que se unirá con unos compañeros nada recomendables hasta convertirse en un neds (no educados y delincuentes), frustrando su futuro universitario y viviendo lo peor de las bandas callejeras de los barrios pobres de la ciudad. La película se mueve en la mejor onda del cine realista social británico, género en el que Ken Loach es maestro. No en vano su director, Peter Mullan, es también actor y ha trabajado con Loach en Mi nombre es Joe. Es una historia correcta que Mullan no sabe cómo acabar y la alarga innecesariamente.

El balance final es muy negativo. No se entiende qué ha podido ver el comité de selección en estas películas. Entre los festivaleros no ha dejado de comentarse que el certamen hubiese despreciado títulos como Amador, de Fernando León de Aranoa, Y también la lluvia, de Icíar Bollaín o Todo lo que tú quieras, de Achero Mañas, cine español de gran dignidad y firmado por directores que fueron lanzados desde el festival en ediciones anteriores. Aunque, como siempre, el que no se consuela es porque no quiere. Menos mal que el jurado no ha premiado El gran Vázquez ni a Santiago Segura. Dentro de la serie de despropósitos de esta edición, al menos deberemos estar contentos por esta muestra de lucidez.

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