«Asalto» al parque del Musac
El museo denuncia que los juegos instalados en su exterior y averiados a las pocas horas de su apertura fueron «maltratados» por decenas de personas ansiosas por estrenarlos

Una valla protege el jardín inaugurado el 18 de septiembre en el Musac y que ya ha sufrido algunos d
El jardín creado por Carla Zaccagnini e instalado de forma permanente en el exterior del Musac apenas duró una semana. No funciona el surtidor de la fuente, como consecuencia de las primeras heladas, y algunos juegos ya necesitan arreglos. El director del museo, Agustín Pérez Rubio, denuncia que fueron literalmente «asaltados» por decenas de niños y jóvenes que luchaban por subirse a los columpios, hamacas y gira-gira que integran la obra creada por la artista argentina para la Bienal de Sao Paulo del 2008. El «éxito» de esta mini atracción se ha saldado con varios juegos dañados, como las hamacas de madera, que deberán ser ahora reforzadas con acero. Las conducciones hidráulicas, que activan una fuente de la que sólo brota agua cuando los juegos están en funcionamiento, no soportaron las primeras heladas. «Es un parque infantil, pero hay que utilizarlo con cabeza», explicó ayer el máximo responsable del museo. Curiosamente, los columpios y balancines están hechos al tamaño de los adultos, con lo que supuestamente pueden soportar más peso. Pérez Rubio aseguró que serán empleados del museo quienes reparen los destrozos, después de que el centro de arte contemporáneo se haya gastado 15.000 euros en la instalación de un parque que cruzó el Atlántico y cuyo pasaje, por importe de 30.000 euros, sufragó el Ministerio de Cultura de Brasil. Resulta revelador que Zaccagnini titulase su obra Reacción en cadena con efecto variable, teniendo en cuenta el estreno tan agitado que ha tenido en León. El Musac planea reabrir el jardín el día 23, pero colocará unas «instrucciones de uso» para evitar más destrozos. La obra, donada por la autora al Musac, tiene un precio de mercado de 100.000 euros.