Entrevista
«Siempre se puede cambiar algo, no doy ningún caso por imposible»
Se trata de uno de los formatos más longevos y que mejor le ha funcionado a Cuatro. El programa que trata de enderezar las conductas de los niños más rebeldes estrena hoy su sexta temporada y al frente, como siempre, tiene a una psic

La psicóloga Rocío Ramos-Paul es «Supernanny».
La niñera más famosa de la tele regresa hoy a Cuatro, a las 21.30 horas, dispuesta a llevar la calma a nueve hogares.
-”¿Qué casos van a tratar en la nueva temporada?
-”De todo un poco. Habrá situaciones de niños con dificultades con la alimentación y el sueño, familias numerosas, parejas que han sido padres muy jóvenes... En definitiva, casos muy variados cuyo tratamiento en el programa, seguramente ayudará a otras familias que se encuentren en la misma situación.
-”Lleva cinco años al frente del programa. ¿En ese tiempo se ha encontrado siempre con las mismas problemáticas o ha advertido cambios?
-”No, no se dan muchos cambios. Los niños pasan por distintas etapas y siempre son las mismas históricamente. Lo que trabajamos desde el programa es cómo nos podemos enfrentar a las dificultades que se generan en cada una de esas etapas.
-”Las características de cada hogar también se tienen muy en cuenta...
-”Y tanto. Se dan muchas variables. Hasta que no llego a la casa de la familia en cuestión no sé que me puedo encontrar y qué es lo que tendré que trabajar con ellos.
-”En ocasiones parece más educadora de padres que de niños.
-”No, lo que pasa es que los padres son cruciales para que se dé el cambio en las conductas de sus hijos. Si yo no establezco el cambio en el hijo junto a los padres, entonces la dinámica de ese hogar, cuando me vaya, volverá a ser la misma.
-”Una de las particularidades de esta nueva temporada son los casos de niños de entre 9 y 11 años. Un rango de edad mayor al que solía trabajar en el programa...
-”Es una edad complicada porque estamos hablando de una pre adolescencia. En ellos ya se atisba algunas señales de madurez, pero a la vez ante ciertas situaciones siguen respondiendo como niños pequeños.
-”¿En otras temporadas se atreverá con adolescentes?
-”No lo creo pero por una razón. Cuanto más mayores somos más nos cuesta el cambio y la edad que tocamos en Supernanny permite ver ese cambio en quince días. Con adolescentes hay que trabajar otro tipo de variables y se necesita de más tiempo. Lo hago fuera del programa pero en la televisión es más complicado.
-”¿De todos los casos que se le han presentado ha habido alguno que lo haya dado por imposible?
-”No, me resisto a la frustración. No doy ninguno por imposible. Creo que siempre se puede cambiar algo.
-”Pero, ¿qué es lo que hace cuando no responde algún niño a sus medidas como usted desearía?
-”A veces hay que llevar a cabo un cambio de objetivos. Es decir, a lo mejor queríamos llegar a un diez y nos vamos a quedar en un cinco. Pero en ese caso hay que tener en cuenta que hemos avanzado.
-”Tiene un hijo de tres años. ¿Aplica con él las mismas técnicas que pone en práctica en su trabajo?
-”Claro que sí. Mi hijo es igual que el de cualquier otro. Yo me creo lo que hago e intento aplicar lo mismo que yo recomiendo a los demás.
-”Pero no es un caso más. Tendrá en cuenta su implicación afectiva...
-”Exacto. No es lo mismo educar a tu hijo que trabajar con los de otras familias. Uno puede ser terapeuta de parejas y divorciarse. No te exime una cosa de otra.