Entrevista | eduardo campoy | director de la academia de cine
«Para el Estado la industria del cine debería ser como el deporte»
Eduardo Campoy (León, 1955) tiene un currículum que se escribe a base de títulos fundamentales de la cinematografía española. El baile de nombres dictado por la ministra González Sin

El productor y director general de la Academia de Cine, el leonés Eduardo Campoy.
Desde Cartel, una de sus empresas más importantes, o en su faceta de productor, ha dinamizado sobremanera esa parte de la cultura que se sustenta en la interpretación.Es decir, estamos ante un hombre del espectáculo, pero que se ocupa en muchas ocasiones de la parte ingrata: buscar y encontrar dinero. Y que tiene en el cine su faro aunque haya hecho incursiones en otras expresiones artísticas.
Campoy es un leonés alejado de sus orígenes salvo por sus vínculos familiares. Por eso confiesa que no es un habitual de las calles de su ciudad. Al margen de asuntos íntimos, personales, este profesional del cine que ha producido títulos como La pasión turca o Torrente (es decir, olfato no le falta) tiene ahora un reto temporal que es ser director general de la Academia de Cine hasta que se celebren los Goya. Sustituye al eficaz Carlos Cuadros y, seguro, aplicará sus conocimientos y experiencia a una tarea en la que Campoy, por cómo lo cuenta, no ha perdido la pasión como ingrediente imprescindible para seguir en un mundo tan complejo e ingrato como es el del séptimo arte. Más en estos tiempos en los que precisamente la titular del Ministerio de Cultura es previamente cineasta, como es el caso de Ángeles González Sinde.
-Usted es leonés. ¿Qué es lo que le sugiere León y qué recuerdos tiene?
-Yo siempre digo que soy leonés. Pero no puedo añadir nada más que por circunstancias familiares. Y como tengo familia pues voy de vez en cuando. Pero si te soy sincero, al margen de ese vínculo familiar, León solo es el sitio en el que nací. Voy pero para ver a esos familiares, a un tío, hermano de mi madre, que vive en León.
-Es decir, que ha perdido todos los vínculos...
-El vínculo con León era mayor cuando era pequeño, porque íbamos mucho.
-Ahora es director general de la Academia de Cine. ¿Se le puede dar la enhorabuena o es una patata caliente?
-Me encanta mi trabajo. Y este cargo tiene que ver con ello, por lo que estoy encantado. Trabajar, en concreto, para la academia me gusta. Siempre he estado vinculado, ya sea como presidente o en otros puestos.
-¿Por qué cree que le han elegido?
-Creo que puedo aportar el perfil de gestión del día a día y mi experiencia. Porque la Academia no es solo organizar los Goya.
-¿Y qué es la Academia de Cine?
-La academia tiene que ser un referente. Que sea una institución importante en la vida cultural española. Y que además aporte soluciones concretas al cine español. Tengo un criterio general que debería intentarse conseguir y es que todo el mundo apoyara al cine. Para el Estado el cine debería ser como el deporte. Algo a lo que apoyar sin fisuras. En definitiva, una cuestión de Estado. Pero no como algo impuesto sino por todo lo que el cine supone de unir a gente y proponer disfrute.
-¿Cuál cree que puede ser la aportación de la Academia de Cine?
-Seguir esa línea. La academia intenta contribuir a esa visión. Buscar lo que nos une y que sirva para avanzar. Tanto con el público en general como en los diferentes sectores representados en la institución, actores, guionistas, técnicos, productores-¦
-Da la sensación de que desde que está Álex de la Iglesia, la Academia de Cine sale más en la prensa y, lo que es más importante, está más cerca de la prensa. ¿Tiene esa percepción?
-Tienes razón. Álex de la Iglesia ha hecho una labor muy importante. Tanto de cambio como esa función de abrir la academia al público en general. Creo que los resultados se están notando.
-¿El cine terminará siendo como el teatro? Por aquello de una mala salud de hierro-¦ pero siempre en enfermo.
-El problema del cine radica en la taquilla. Y eso está relacionado en que las películas de EE. UU. al final se imponen y no dejan espacio a las demás.
-Llega a un puesto en el que ha habido cierto movimiento. Destituyen a Ignasi Guardans y nombran director de Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales a Carlos Cuadros, que a su vez abandona el puesto de director general de la Academia de Cine... ¿Cómo se ve usted en esa foto?
-Lo importante es el fondo de la cuestión. La gente se alarma con los cambios, pero al final tanta alteración dura una semana. En todas las legislaturas ha habido un par de directores. Los cambios que ha habido en el cine son normales. Hombre, te puedo decir que desde que me dedico a esto he visto unos cuantos directores...