La «Geografía mágica» de León
La leonesa Ana Cristina Herreros publica un libro con leyendas del origen de la provincia

A Ana Cristina Herreros los libros le tienden emboscadas; quizá, porque escribe de personajes mágicos: gigantes, diablos, hechiceros, brujas, ogros... Cada libro produce el encantamiento de abrirle el camino hacia el siguiente. Hace dos años publicó el Libro de los monstruos españoles e investigando sobre el origen de estos personajes en la tradición oral recopiló muchas historias de brujas. Un año después, veía la luz el Libro de las brujas españolas -"42 cuentos y 24 historias de magas, muchas de ellas leonesas-". La escritora fue, además, víctima de un encantamiento: el libro se le borró dos veces y se rompió la imprenta... . A su vez, este título le proporcionó un material fascinante para adentrarse en las leyendas que cuentan el origen de la Península. Ahora llega a las librerías Geografía mágica , publicado por Siruela, en una cuidada edición que ilustra Carlos Arrojo. «Son historias fantásticas que explican cómo se formó el paisaje», afirma la escritora leonesa. Para dar respuesta a la formación de lagos, ríos y montañas la gente inventó relatos que pasaron de generación en generación. En una montaña veían la silueta de una mujer muerta. Si de un manantial brotaba agua caliente, imaginaban que procedía de las mismísimas calderas del infierno...
León, una vez más, ha sido una fuente inagotable de inspiración. En este nuevo viaje de Ana Cristina Herreros por las leyendas aparecen parajes de Cabrillanes, los lagos de Babia, Carucedo e Isoba, Las Médulas, Rabanal del Camino, Sahagún, el puerto de San Isidro y Tierra de Campos. Geografía mágica comienza con dos mitos sobre la formación del mundo, uno de la tradición oral canaria y otro, una conocida leyenda vasca. La escritora y filóloga leonesa dedica este nuevo libro a su padre, Antonio, «la primera montaña que escalé en aquellas mañanas de mis domingos de niña». También porque con su padre, cuando salían de ruta por la provincia en un Seat 600, jugaba a imaginar personajes en las formas de las montañas.
Explica Herreros que una leyenda que se repite en León, Asturias y Galicia es la de los lagos sumergidos, que ocultaban ciudades que habían sido sepultadas por las aguas para castigar la codicia de sus moradores. «Por eso yo digo que, a golpe de inundaciones, hemos aprendido a ser hospitalarios».
Herreros, que conoce cientos de cuentos y leyendas, así como romances -"a los que dedicó su tesis doctoral-" le llamó la atención la historia de El prado de las lanzas, que se cuenta en Tierra de Campos. En los tiempos de Alfonso II, el rey asturiano quería expulsar a los árabes hacia el sur y ampliar su reino hasta León. El ejército cristiano acampado en un prado en la orilla derecha del río Cea clavó sus lanzas en la tierra durante la noche. A la mañana siguiente, las armas, de madera de chopo, habían echado raíces y la vega se había transformado en una chopera. Los leoneses atribuyeron el milagro a la mediación de San Facundo y creyeron que era un presagio de la victoria, que serían ellos y no los moriscos quienes echarían raíces en aquella tierra. «Es una leyenda muy pacifista», confiesa Herreros, que encuentra documentación para sus relatos en la Biblioteca Nacional, en Internet, en los libros y en sus continuos viajes. Y es que esta escritora también ejerce como narradora, con el pseudónimo de Ana Griott. «Siempre estoy dispuesta a escuchar historias y viajo siempre con mi grabadora. Los mismos cuentos cambian según quien los narra». Ahora trabaja en un libro sobre desiertos. Acaba de visitar la Guajira colombiana y los Monegros aragoneses, planea ir al Sáhara, a Jordania y a Australia. También prepara un libro sobre la muerte, porque le han impresionado algunas historias que ha escuchado en León.