José María Merino: «León merece ser ciudad literaria»
El escritor leonés defiende que España ponga en marcha una gran feria como la de Guadalajara, que comienza este sábado

Luis Mateo Díez, Juan Pedro Aparicio y José María Merino, ayer en la Casa de León en Madrid.
Hablar, leer, contar y estar. Y, después, cenar. El calecho celebrado ayer en la Casa de León en Madrid, contó con todos los ingredientes necesarios para hacer perfecta esta celebración tradicional y entrañable, que, en el centro leonés en la capital, tuvo a José María Merino como hilo central y homenajeado. Luis Mateo Díez, presente, al igual que Juan Pedro Aparicio, fue hace diez años protagonista; y, en esta ocasión, se trataba de cumplir una década leonesa en la calle Pez a ritmo de calecho.
Con estos tres personajes, insignes literatos, la cosa olía a filandón, pero no era el caso, como advirtió Cándido Alonso, impulsor del acto: «Si el filandón se celebraba después de la cena, el calecho es antes», explicó. Junto a más de cincuenta asistentes, el acto se desarrolló al calor de la palabra. Y la de Merino es literaria pero pegada a la realidad y, por tanto, a la actualidad. El escritor, un leonés nacido en La Coruña en 1941, remarcó el valor literario de la provincia leonesa. Y, por ello, aseguró que «León merece ser ciudad literaria y espero que se consiga». A lo que con ironía añadió: «Mejorando lo presente, es un vivero de grandes creadores». También sobre los avatares de la tierra, José María Merino destacó que estos meses de celebración milenaria han tenido su repercusión. «Leon 1100 ha servido para tener un gran subtítulo como cuna del parlamentarismo», apuntó al respecto.
En términos más globales, y con la visita ya inminente a la Feria de Guadalajara, Merino, que asistirá y celebrará allí otro filandón al que Luis Mateo Díez no podrá acudir, indicó que «España debería apostar por una gran feria como la de Guadalajara». Y en concreto, respecto a esa tertulia de origen provincial, afirmó que «el filandón se entiende hasta en Belgrado. Allí lo hicimos y salió muy bien».
Y bien salió el acto de ayer, con asistentes de lujo como Félix Pacho Reyero o la propia presencia del presidente de la Casa de León en Madrid, Rafael Álvarez. Tan bien, que, después de la animada conversación, en torno al pasado, las costumbres, las anécdotas o la propia creación literaria del autor, los asistentes dieron cuenta de un menú de marca leonesa: sopas de ajo y huevos con torreznos, patatas y pimentón picante.