El teatro leonés más antiguo
El profesor y crítico literario Nicolás Miñambres halla la más primitiva edición de una pastorada leonesa: fue escrita por Lorenzo del Reguero, de Cubillas de Rueda, en 1875

Nicolás Miñambres, crítico literario de Diario de León.
Los sábados por la mañana, la calle Fernández Cadórniga y la plaza de Don Gutierre se pueblan de anticuarios y chamarileros que ofrecen al transeúnte madrugador artículos de lo más diverso: desde yugos y trébedes hasta tebeos de coleccionista pasando por vetustas máquinas de escribir, mecedoras, espejos, muebles o fonógrafos.
Allí fue donde Nicolás Miñambres, catedrático de Literatura en el Instituto Legio VII y crítico literario de Diario de León, encontró y adquirió las que, a día de hoy, son las más antiguas ediciones conocidas de una pastorada: dos libros que incluyen diferentes versiones de este tipo de teatro religioso autóctono de León, la más antigua de las cuales data de 1875.
Miñambres explica que la estructura básica de este -como reza su encabezamiento- Livro de vellancicos y Reyes para el uso de Lorenzo del Reguero y Reyero, natural de Cuvillas de Rueda en el año de 1875 «sigue la pauta básica de las pastoradas al uso hoy en día, con los personajes arquetípicos del rabadán o el zagalín pero con una profundidad religiosa, teológica y métrica (la variedad de versos usados es enorme) hasta ahora nunca vista. Y eso junto a numerosas alusiones culturales, referencias bíblicas y extensos sermones que no se encuentran en el resto de textos».
Le llamó especial atención a Nicolás Miñambres el tratamiento de la Virgen: «Mientras en otras ediciones sólo es objeto de loa en cuanto que Madre de Dios, aquí toma la palabra y pronuncia largos parlamentos de expresión muy cuidada». Por eso, este profesor, escritor e investigador cree que, por reunir tales características, esta pastorada «no responde al estereotipo habitual, es más compleja, más densa».
En cuanto a su forma, el Livro de vellancicos de Cubillas de Rueda se presenta como una transcripción de la antigua tradición de la pastorada pero en varias versiones que presentan ligeras modificaciones, y datadas, cada una de ellas, en los años que transcurren de 1875 a 1878. Ese libro va acompañado de otro que parece copiarlo por entero pero que, curiosamente, incluye párrafos que no aparecen en el otro. En el encabezamiento de este otro libro puede leerse: «Livro de vellancicos y Reyes. Escrito por Lorenzo del Reguero natural de Cubillas de Rueda, sacaos por don Gregorio Ferreras, cura párroco de Cubillas en el año de 1882».
Nicolás Miñambres ha consultado con el actual sacerdote de esta localidad del Esla y, en efecto, Gregorio Ferreras llevó a cabo su labor pastoral en esta población a finales del siglo XIX, pero no se encuentra en las listas de párrocos el nombre de Lorenzo Reguero, por lo que el -descubridor- de la pastorada cree que se trataba de un seglar, aunque poco más se puede decir de él. Además, Miñambres recuerda que no son demasiadas las pastoradas editadas que han llegado hasta nuestros días, por lo que este hallazgo podría motivar la aparición de tesoros similares. «Dado que se representaban en muchos pueblos, tienen que existir obras y transcripciones de la pastorada por desvanes, casas y almacenes a los que sus dueños, quizá, no les otorga el valor que pueden llegar a tener», dice este experto. El ILC, por su parte, reeditará la obra para que aparezca, previsiblemente, a fines del 2011.
Hasta el momento, los más antiguos exponentes de este tipo de teatro son el de La Unión (Valladolid), de 1882, o el Auto de Reyes de Sariegos, de 1895, pero el 95% de las pastoradas conocidas están datadas entre los años 1930 y 1970.