Arroyo supervisará el martes en León la colocación de sus esculturas
No obstante, las piezas no se instalarán hasta el 4 de abril, fecha de la inauguración

El escultor lacianiego Eduardo Arroyo verá su obra instalada diez años después.
«Voy a ocuparme de que todo esté en orde», declaró a Diario de León hace dos semanas. Dicho y hecho. Eduardo Arroyo llegará el martes a León para estudiar con los responsables de la empresa Decolesa la instalación de las obras del conjunto escultórico que, más de diez años después, albergará la plaza de Puerta Castillo. En una visita relámapago -apenas 24 horas- el artista de Laciana supervisará el montaje de las distintas piezas que cambiarán la escenografía de Santa Marina. En cualquier caso, las esculturas no se instalarán hasta el mismo día de la inauguración, que con toda seguridad será el próximo cuatro de abril. Hasta entonces, tan sólo se realizarán las pruebas de peso y anclajes necesarios para que la ubicación definitiva de las esculturas cuente con las medidas de seguridad aprobadas. Así, durante los últimos días se ha procedido a realizar la excavación arqueológica necesaria para ubicar el unicornio. Las dimensiones y el peso de esta figura - 430 kilos- hace necesario que descanse sobre una zapata de cimentación en el subsuelo de Puerta Castillo. La obra está realizada en fundición hueca de bronce de dos colores -gris oscuro y plata- y quedará «suspendida» de un brazo de grúa a 2,30 metros de altura. Por esta razón, los técnicos han tenido que llegar a una profundidad de tres metros -en principio iba a ser tan sólo uno- para hallar el firme necesario y consolidar la escultura.
La primera obra que aterrizará en este enclave será, precisamente, una gran mosca de 220 kilos y dos metros, adosada a la fachada lateral de la iglesia de Los Descalzos, perteneciente al Archivo Histórico desde 1994. La instalación de esta pieza ha sido precisamente una de las razones que ha dilatado el proceso definitivo de adecuación. Y es que el Ministerio de Cultura ha tenido que dar su visto bueno al ser el propietario del edificio de la antigua cárcel.
Hasta el momento, Decolesa ha acordonada la zona anexa al arco de la cárcel, en la que se instalará la Celda de las Vánitas, en la pequeña puerta que debió de dar acceso al Arca de Aguas. Aquí irán quince caras de bronce de 20 centímetros de diámetro y una serie de pequeñas moscas de idénticas proporciones. La actual puerta se sustituirá por un vidrio de seguridad y herraje oculto. Completa el conjunto la figura del Eolo, que se instaló durante el último año de mandato del PP. Fue el concejal Alfonso Ordóñez quien determinó su colocación sobre el cuerpo añadido a la muralla romana, que en la actualidad es el paso peatonal de Puerta Castillo. El Eolo es una escultura hueca de bronce con un peso de 350 kilos, lo que, a decir de los técnicos municipales, no constituye ningún problema estructural para la bóveda de 1978. La colocación de la escultura es exenta y apoyada, lo que facilita su montaje y desmontaje de forma rápida y sin interferir en los elementos de fábrica.