Un ciclo recuerda a Richard Brooks, gran renovador del cine americano
Comienza hoy en el auditorio de Caja España-Duero con el pase de 'Semilla de maldad'

El director de cine norteamericano Richard Brooks.
Combatió en la segunda Guerra Mundial en las filas de los marines, fue periodista cinematográfico y escribió magníficos guiones como Cayo Largo , que dirigiera John Houston. No obstante, a Richard Brooks (1912-1992) se le recuerda sobre todo por títulos que encauzaron el cine de Hollywood por las sendas de la grandeza interpretativa y la altura narrativa. A partir de hoy lunes, la Obra Social de Caja España-Duero dedica en León un ciclo a este realizador en el que se exhibirán tres de sus más significativas películas.
Las proyecciones tendrán lugar a las 20.00 horas en el auditorio de la Obra Social de Caja España-Duero (calle Santa Nonia, 4). La institución recuerda que Brooks fue un director muy innovador a finales de los cincuenta y en la década de los 60. «Renovó el cine de Hollywood con los argumentos de sus películas y mediante una magnífica dirección de actores, pero supo conservar lo mejor del cine americano de siempre, con su consabida capacidad para contar buenas historias».
El ciclo se abre hoy con Semilla de maldad (1955), una película prácticamente desconocida en España, «pese a la importancia que ha tenido en la historia del cine por considerarse pionera de un subgénero, el del profesor que llega a un instituto problemático», añaden desde la Obra Social. El filme cuenta con la interpretación de un por entonces desconocido Sidney Poitier, como alumno díscolo enfrentado a un voluntarioso profesor, nada menos que Glenn Ford. La película también forma parte de la historia del rock, estilo incluido en su banda sonora, haciendo que el tema Rock around the clook , fuera número uno en Estados Unidos.
Aún más desconocida, sobre todo en España, es El cuarto poder (1952), que se proyectará el martes. En este filme, un genial Hunphrey Bogart interpreta al director incorruptible de un periódico independiente, en lucha contra la mafia y el amarillismo; toda una lección de verdadero periodismo, enfrentado al poder del dinero y de los políticos corruptos, desde el amor por un oficio esencial y el compromiso con la verdad.
El miércoles concluye el ciclo con Dulce pájaro de juventud , drama basado en la obra homónima de Tennessee Williams, con un excelente reparto, en el que sobresale un joven Paul Newman como protagonista. Newman interpreta a un actor fracasado que vuelve a su pueblo, para recuperar a su antigua novia, enfrentándose con su padre, un cacique local que no duda en recurrir a cualquier método para conseguir sus fines. Un filme que aúna el gran teatro americano con el mejor cine.