Un 'héroe' libertino propio de Scott Fitzgerald
Una de las historias más asombrosas de los libros que fueron poblando las estanterías de la biblioteca Azcárate es la de Rogelio Herqués Ibarreta, autor de La religión al alcance de todos, uno de los primeros textos ateos que se publicaron en España. Se editó en 1883 y alcanzó en ocho años más de veinte ediciones. Dedicado por el autor a los habitantes de las aldeas, esta obra supo, a decir de los críticos, anticiparse, en la formulación de tesis nodales y perspectivas decisivas para la crítica bíblica, a lo que más tarde presentarían y elaborarían Wellhausen, Gunkel, Lietzmaian, Weiss, Wrede, Schweitzer, Bousset, Loisy, Bultmann, Brandon, Maccoby y tantos otros. Sin embargo, y aún teniendo en cuenta la importancia de la obra para la época, lo realmente reseñable es la vida del autor. Entrocando con una acaudalada familia de Sahagún, Rogelio Herqués mató a su hermano Robustiano y a la esposa de éste disparando sobre ellos un cargador completo del revólver en una mansión de Montecarlo y, acto seguido, se suicidó de un tiro en la sien. Dice Félix Pacho Reyero que en el momento del crimen, Robustiano abría una botella de champán para coronar una exquisita cena con el fraticida.