Picasso se ríe de Franco
Una exposición muestra 18 viñetas del pintor en las que satiriza el alzamiento

Un cartel de la exposición -˜Viñetas en el frente».
¿Cómo veía Picasso a Franco? Por la manera que le dibujó, muy mal, casi como a un ser grotesco, acomplejado y monstruoso. Le representó, espada en mano, caminando de puntillas sobre un alambre, mientras del extremo de su enorme miembro viril colgaba un motivo religioso. Le disfrazó de mujer, con mantilla, peineta, abanico y largos tacones; le colocó arrodillado sobre un reclinatorio, con el sable de general colgado del cuello y sus órganos sexuales en este caso disminuidos; y le retrató expulsando sapos y culebras por la boca. Picasso estuvo totalmente implicado con la causa republicana y en plena guerra civil realizó Sueño y mentira de Franco, dos grabados, compuestos por 18 viñetas, en los que resumió su postura política.
Era 1937 y algunos de los dibujos, casi cómics, son precursores conceptuales y formales de lo que plasmaría poco después en una de sus obras cumbre, el Guernica. El museo Picasso de Barcelona exhibe por primera vez estos dibujos, «equivocadamente considerados menores, que Picasso realizó contra la figura del dictador, expresión máxima de su compromiso político», según explican los comisarios de la exhibición. La muestra, que podrá verse hasta el 29 de mayo y luego viajará al Picasso de Málaga, permite constatar cómo el artista se metió de lleno en el «lenguaje visual, iconográfico y gráfico propio de la propaganda de guerra» y además «puede ayudar a entender algunas partes de su hermano mayor, el Guernica», señalan los responsables de la muestra. Además de Sueño y mentira de Franco, una sátira contra la rebelión militar de julio del año anterior, del que se vendieron 1.000 ejemplares a 200 francos cada uno en la exposición Universal de París (los fondos obtenidos se destinaron a la causa republicana), la exposición, titulada Viñetas en el frente, recoge carteles, fotomontajes, ilustraciones, dibujos y fotografías de autores como Grosz, Hearfield, Renau, Centelles, Bagaria, Brangulí, Amster, y Toño Salazar. No solo contextualizan la obra de Picasso, sino que establecen un diálogo directo entre la obra picassiana y el lenguaje gráfico y visual de la propaganda de guerra durante la contienda civil española.