La libertad que da el escenario
Miguel Ángel Barajas crea y dirige el grupo de teatro El Barrote, formado por presos de la cárcel de Mansilla y que acaba de estrenar la obra de Lope de Rueda 'Tres pasos'

Los integrantes de la compañía El Barrote estrenaron su primera obra, 'Tres pasos' el pasado jueves
«Anda, que cuando se entere mi mamá que he sido actor...», «en mi vida pensé hacer teatro», «profe, mándeme la foto para que vean en mi casa que es verdad que salí en una obra...». Son algunas de las expresiones de agradecimiento y orgullo recibidas por el veterano actor leonés Miguel Ángel Barajas tras el estreno, el jueves de la pasada semana, de la obra Tres pasos , de Lope de Rueda. Una puesta en escena singular ya que constituyó la presentación pública del primer grupo estable de la cárcel de Mansilla de las Mulas, bautizado con el oportuno nombre de El Barrote.
Barajas, un habitual del teatro y cine hechos en León -acumula decenas de papeles en cortometrajes-, propuso la idea a los directivos de la prisión tras la presentación, en una de las semanas culturales que se celebran cada trimestre en el centro, del corto Un paquete de tabaco , en el que participaba bajo la dirección de Fernando Jover. «Tras la proyección hubo un coloquio, y algunos de los internos hicieron preguntas muy certeras que me impresionaron y que me hicieron ver el gran potencial humano que había aquí», relata Barajas.
Así que el pasado verano, y coincidiendo con la presentación del libro sobre el famoso cartelista Velasco diseñado en parte por reclusos a través de la oenegé Invoce, este intérprete manifestó al subdirector de 'Villahierro' su deseo de formar un grupo teatral del que ya había ideado el nombre.
«Me dieron todas las facilidades del mundo, así que me puse manos a la obra; comenzamos con un grupo de 20 personas que, por selección natural, se quedó finalmente en ocho», narra este leonés apasionado por las artes escénicas y que reconoce los duros inicios de la inusual compañía: «Les costaba incluso leer el texto, no estaban acostumbrados. Y luego, como son uno mexicano, otro argentino, otro colombiano, pues había muchos pasajes de la pieza elegida, del Siglo de Oro, que no comprendían. ¡Tuve que traducir la obra entera al lenguaje actual, de la calle!».
Pero el talento natural de estos inopinados intérpretes, unido al esfuerzo ímprobo que ha desplegado el director del grupo hizo que en un lapso de tiempo sorprendentemente rápido -los primeros ensayos comenzaron después de Reyes-, se hicieran con el papel y consiguieran representarlo en menos de tres meses ante un auditorio abarrotado y en otra de las semanas culturales del centro. «Habría 400 personas, tuvieron que poner sillas adicionales y la verdad es que a todos les encantó, aplaudieron a rabiar», se enorgullece Barajas, quien también tuvo un pequeño papel de apoyo en la obra y quien recuerda el furor que hizo el argumento de la misma, pleno de espadachines y duelos en tabernas, burdeles y callejas. Los propios internos fueron también quienes diseñaron el magnífico escenario, con una pintura inspirada en la Plaza Mayor de León. «Los vestidos, espadas y el resto de objetos necesarios para la puesta en escena tuvimos que prepararlos nosotros mismos, compré telas, convertí sombreros de disfraces de cowboy en sombreros con pluma de la época... a veces me daban las tantas preparando trajes en la cocina», cuenta Barajas.
Ahora, el empeño de este actor y director es el de otorgar continuidad a El Barrote, que se convierta en una iniciativa a largo plazo que consiga mantener la afición por el teatro en el centro con independencia del movimiento de personas que caracteriza una prisión. La «complicidad tan gratificante», el conseguir hacer realidad un proyecto que a priori parecía tan difícil, «con gente que no tenía ninguna experiencia en este campo», y ver cómo estos reclusos han apreciado «las virtudes del trabajo en equipo», imprescindible en estas lides, son las grandes recompensas recibidas por Barajas estos meses.
«En todo caso, yo he recibido más de ellos que ellos de mí», expresa Barajas, flamante director de El Barrote.