La cultura como incentivo para un valle marcado por la despoblación

Manuel Fresno, creador de la Semana Cultural de Olleros.
Durante muchas décadas todos los pueblos del valle de Sabero encontraron en la minería el medio principal para su subsistencia, pero, «al cerrarse las minas a finales del siglo pasado, el valle, otrora lleno de vitalidad -explica Loureiro-, empezó a convertirse, cada vez más, en una zona en recesión, despoblada y olvidada». «Las empresas que llegaron para sustituir a las minas fueron como el sueño de una noche de verano -continúa el escritor-, y los habitantes de la comarca se vieron obligados a emigrar para encontrar trabajo en otros lugares».
Así, y con el ánimo de «aprovechar la capacidad de arrastre y captación que la cultura tiene de un tiempo a esta parte», como recuerda, en 2001 se celebró el primer Foro Literario en la Casa de la Cultura de Olleros de Sabero. Una actividad que no es en absoluto ajena a la zona, pues la semana cultural promovida por el párroco Manuel Fresno acaba de cumplir 27 años de existencia y constituye uno de los principales ejemplos para el resto de semanas culturales que se celebran en la provincia. Por su mesa han pasado periodistas, escritores, empresarios... ofreciendo sus impresiones sobre múltiples temas de actualidad, especialmente relacionados con la Montaña Oriental. Por todo ello, con este nuevo proyecto que aúna Semana y Foro, la pretensión es también «recuperar la memoria de una comarca que contó y cuenta con otras actividades de supervivencia, distintas costumbres y atractivas tradiciones», así como que «su horizonte se expanda, abarque toda la comarca y tenga su reflejo en Castilla y León y en el resto de comunidades españolas», advierte Loureiro.