Diario de León

Entrevista | Rafael Escuredo | Escritor y abogado

«La novela negra es perfecta para alguien cabreado con esta sociedad»

Un terrible suceso vivido en primera persona por este abogado, expresidente de la Junta de Andalucía con raíces sanabresas, sirvió en parte de base a su última obra, la novela negra -El blanco c

Rafael Escuredo (Estepa, Sevilla, 1944), cuya familia procede de Sanabria, estará hoy en el Club de

Rafael Escuredo (Estepa, Sevilla, 1944), cuya familia procede de Sanabria, estará hoy en el Club de

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e. gancedo | león
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La corrupción, las mafias organizadas, el tráfico de drogas y de armas, la implacable codicia del mundo financiero o la falta de escrúpulos de muchos magnates de la construcción, asuntos todos ellos de la más cruda y viva realidad, componen y construyen El blanco círculo del miedo (editorial Edhasa), una novela negra que ya sido proclamada la mejor de Rafael Escuredo y que hoy su autor, abogado, político, presidente de la Junta de Andalucía desde 1979 hasta 1984, presenta en el Club de Prensa de Diario de León junto al director general del Libro, Rogelio Blanco, y al escritor y editor José Antonio Martínez Reñones.

-¿Pasaba por su imaginación, a menudo, la idea de escribir una novela negra?

-Bueno, yo ya había publicado tres novelas sobre la memoria, protagonizadas sobre todo por personajes atormentados con su pasado, pero tenía ganas de hacer crítica social, de plasmar una especie de foto fija sobre esta sociedad nuestra. Y la novela negra me pareció la herramienta más adecuada. La novela negra es perfecta para alguien cabreado con lo que ve, como estaba yo, y con ganas de crítica.

-Parte del material necesario para escribirla surgió de un suceso trágico, el secuestro y asesinato de la joven estudiante madrileña Anabel Segura...

-Fue una experiencia terrible, ya que, como abogado de la familia, me vi obligado a pasar dos años de convivencia diaria con aquella realidad, mañana, tarde y casi noche, hablando constantemente con la policía y pudiendo comprobar cómo se comportan, se mueven o hablan las personas en esos ámbitos. Sin embargo, la trama del libro no tiene nada que ver, ni directa ni indirectamente, con aquel suceso.

-Son tan actuales los problemas que aborda que la novela casi podría pasar por crónica periodística.

-Es que nada en esta novela, y me refiero al marco de la misma, es falso. La gente desalmada del mundo financiero, la corrupción político-económica, las mafias italianas o rusas que operan en la Costa del Sol, el trasfondo de algunos gobiernos... todo eso conforma una realidad que vemos diariamente, en fragmentos, a través de los medios, y que yo he ensamblado en este libro. Las historias que se van engarzando, los elementos de la novela negra clásica... eso sí es ficción. Porque esto no deja de ser una novela, con personajes ficticios pero que resulta creíble.

-Hay arquetipos del triunfador, del asesino, del empresario inhumano...

-Sí, la narración comienza cuando el asesinato de Claudia Morante trae de cabeza al inspector Sobrado; e Ignacio Lama, joven ejecutivo cuyos únicos intereses son las mujeres y el dinero, último amante de la víctima, es su máximo sospechoso. La implicación de éste pondrá en peligro, además, su plan para chantajear a los directivos del banco donde trabaja. Personajes sin alma como El Sirio también están tomados, directamente, de lo que yo mismo he visto.

-¿Por qué ha arraigado tanto la corrupción en una sociedad como la española?

-El origen está, para mí, en la pura codicia y en el hecho de que se hayan perdido los valores presentes en la sociedad española hasta la explosión del desarrollo económico en la que tan sencillo parecía enriquecerse. La combinación urbanismo-droga, el dinero fácil, el poder triunfar aquí y ahora, lo produce. Yo lo único que hago es describir esa situación, mostrar personajes que actúan según los papeles que desempeñan en esa sociedad. Pero no es ésta una novela moralista, claro, la crítica va implícita en la trama.

-¿No expone visos de esperanza, de regeneración?

-El referente ético es el inspector Sobrado, alguien que tiene muy claro que nadie está por encima de la ley. Vive muy modestamente y trabaja 16 horas al día como tantos otros policías de este país. Es un perdedor, encima del Atlético de Madrid, y que encuentra el amor ya tarde. Para mí, es el elemento de redención, con su regreso a la austeridad y a los valores morales. Porque la respuesta ha de estar en la sociedad misma. Con ciudadados de ese calibre podemos vivir esperanzados.

-No es ajena la política a estas redes de corrupción...

-Por ejemplo con eso que tan equivocadamente se han dado en llamar -intereses de Estado- y que no son otra cosa que servicios de información disfrazados. Es una realidad quizá no tan reconocible como las mafias que se matan entre sí, pero que forman parte de todo ese tinglado de intereses.

-¿Cuáles son sus referencias en este género?

-Raymond Chandler, Stanley Gardner, Ross MacDonald, Graham Green, Highsmith, Mankel... Porque todos ellos reflejan el ambiente de sus respectivas sociedades y porque sus obras no son -novelas-trampa-, esas en las que al final el policía se saca un conejo de la chistera y el asesino es el mayordomo. A mí me hizo especial ilusión cuando desde la editorial Edhasa me dijeron que, por más que buscaron, no encontraron en la trama ni un solo cabo suelto.

Lugar: Club de Prensa de Diario de León (Gran Vía de San Marcos, 8, esquina calle Fajeros).

Hora: 19.30.

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