«No somos conscientes de nuestra riqueza lingüística»
Fernando Bello presenta su libro sobre el habla de Las Médulas
Bello, con Victoria Seco en una presentación anterior.
La cultura popular de uno de los más interesantes rincones de la provincia, el que rodea al paraje de Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad, ha quedado reflejada en un libro, editado por la Universidad y el IEB, que el profesor Fernando Bello presenta hoy a las 20.00 horas en la Biblioteca Pública de León, en un acto organizado por Promonumenta. Acompañarán a Bello, doctor en Filología y profesor de instituto en Gijón, el catedrático Maurilio Pérez, la profesora Janick Le Men, y Marcelino Fernández, presidente de la asociación Promonumenta.
El autor de Léxico y literatura de tradición oral en el entorno de Las Médulas asegura que le interesa todo lo relacionado con la zona porque nació en San Juan de Paluezas, uno de los pueblos del ayuntamiento de Borrenes. «Allí transcurrió mi infancia y allí paso buena parte del año. Estudio, pues, la lengua que hablé de pequeño y la toponimia que siempre oí nombrar», dice el autor, quien hace unos años publicó un estudio sobre la toponimia de la comarca con una parte dedicada a la lengua. «Pero el estudio de ésta quedaba incompleto si no recogía el léxico tradicional; así que ese estudio sobre el léxico es lo que ahora he publicado», indica.
Ante la pregunta de cómo se podría definir el habla tradicional de la zona, Bello Garnelo es categórico afirmando que la lengua patrimonial del entorno de Las Médulas «es una variante del gallego oriental que conserva además bastantes rasgos del leonés. Es una zona de transición lingüística entre el gallego y el leonés que ha incorporado además muchos rasgos del castellano. Así pues, tiene unas características especiales, derivadas de esa confluencia de las tres lenguas. Los propios hablantes le llaman chapurriao , porque de alguna manera tienen conciencia de que lo que ellos hablan se mueve en un terreno impreciso entre las lenguas vecinas».
En concreto, sobre esos rasgos del leonés que perviven en estos pueblos, Bello Garnelo explica que hay muchos, sobre todo en los del ayuntamiento de Borrenes. «Hay que tener en cuenta que el leonés y el gallego oriental comparten muchos rasgos El gallego comparte con áreas del leonés occidental una serie de fenómenos que son de aplicación general en nuestra zona de estudio: los diptongos 'ei' ( cantei , primeiro ) y 'ou' ( cantou , cousa ); la conservación de la efe inicial ( facer , forno ); la palatalización de los grupos latinos pl, kl, fl ( chover , cheirar , chamar ), etc.
'You' en vez de 'eu'. Más en concreto, «son rasgos característicos del leonés en la zona el uso del pronombre you en el área de Borrenes (frente al eu gallego de Carucedo); el resultado ia de la conjunción latina et ; el uso del imperativo asturleonés en ai en lugar del ade del gallego ( cantai , levai ); los diminutivos en -in/-ía que son generales en el área de Borrenes, frente a los resultados gallegos en -iño/-iña de Carucedo. La /-t-/ latina intervocálica (-atu>) presenta en toda la parte de Borrenes el resultado leonés ( prao , machao ), mientras que en Carucedo el resultado es siempre /-ado/... En fin, la influencia del leonés en el léxico es extraordinaria; otro ejemplo, naide por ninguén », detalla.
Fernando Bello cree que esta variante lingüística está «condenada a desaparecer». «Se conserva bastante bien en las personas mayores, pero los jóvenes no la hablan y al desaparecer los modos tradicionales de vida, en los que se sustentaba el uso de la lengua, ésta desaparece con ellos. Y sobre todo desaparece el léxico relacionado con la agricultura y la ganadería; de una riqueza extraordinaria».
En cuanto al fomento del conocimiento y divulgación de este tipo de variantes locales, Fernando Bello Garnelo opina que, para llevar a cabo tal labor, «lo que hay que hacer es estudios como el que ahora se presenta: inventarios léxicos, estudios fonéticos, estudios sobre la toponimia, o estudios sobre la literatura de tradición oral. Otra cosa muy diferente es intentar fomentar su uso. Es evidente que la vitalidad de una lengua descansa sobre todo en la voluntad de los hablantes para seguir utilizándola, y la percepción que estos tengan de su lengua como un valor. Y ahí chocamos con el gran problema para la conservación, no sólo de la lengua, sino también de toda la tradición y el patrimonio cultural leonés: los depositarios de esa lengua y de esa cultura no la valoran adecuadamente; yo diría incluso que no son conscientes de toda la riqueza cultural que han recibido, y como la desconocen, la desprecian y la olvidan».
Vocabulario, refranes, adivinanzas ( cousilías ), leyendas, romances... una exhaustiva labor de rastreo, compilación y estudio de una literatura de tradición oral y toponimia que son, dice Bello, «fuentes imprescindibles para el conocimiento de la historia de una comunidad».
Lugar y hora: Biblioteca Pública de León (calle Santa Nonia, 5). A las 20.00.