Las litografías de Guayasamín colorean el verano
La galería de arte Sardón acoge una muestra de grandes artistas internacionales

Imagen de una de las obras que expone el artista Oswaldo Guayasamín en la capital.
En la ciudad leonesa nos encontramos de vez en cuando con exposiciones en las que se incluyen obras de grandes artistas contemporáneos como grabados del genial e irrepetible Pablo Picasso, litografías del prolífico y siempre enigmático Salvador Dalí y cuadros de Eduardo Arroyo o Saura-¦ Normalmente obra menor de artistas ya desaparecidos que se contempla con la veneración debida a los maestros. Pero no es habitual que se pueda disfrutar de primera mano de obras de creadores de primera fila, como sucede en esta ocasión con pinturas de Oswaldo Guayasamín, su discípulo Carlos Cattaso, y Phillippe de Monteagudo, que pueden admirarse estos días en la galería de arte Sardón.
Pablo Neruda decía que «los nombres de Orozco, Rivera, Portinari, Tamayo y Guayasamín forman la cordillera de los Andes de la pintura del continente Americano». Guayasamín es un artista comprometido que desde sus raíces indígenas ha sabido transmitir al mundo todo el profundo misterio de Iberoamérica. Hombre de larga trayectoria vital, visitó en muchas ocasiones España y Europa, llegando a pintar un el aeropuerto de Barajas un inmenso mural de más de cien metros de longitud en el que retrató las culturas de España e Hispanoamérica.
Sobre este extraordinario pintor escribió Óscar Jara Albán, con motivo de la exposición realizada en España en el año 2000. «La obra de Oswaldo Guayasamín que nació en Quito, en la mitad del mundo, atrae e invita a la reflexión, no deja indiferente a nadie». Decía el artista: «Mi pintura es de dos mundos. De piel para adentro es un grito contra el racismo y la pobreza; de piel para fuera es la síntesis del tiempo que me ha tocado vivir».
El desaparecido Carlos Cattase fue discípulo de Guayasamín, pero a pesar de ello la obra que se presenta en esta exposición poco tiene que ver con la de su maestro. Cattase muestra unos lienzos basados en figuras geométricas, de complicada composición y de brillante colorido.
El otro artista presente en la muestra es Philippe de Monteagudo, que nació en Paris en el año 1936, de padre español y madre francesa. Estudió bellas artes en la ciudad del Sena y allí comenzó su carrera artística, con lienzos de colores ardientes. Obras de gran fuerza y contundencia en las que casi siempre está presente la figura humana. Desde los años setenta vive en el pueblo albaceteño de Fuentealbilla, lugar de nacimiento del gran futbolista Andrés Iniesta. En sus pinturas se refleja la realidad de su tierra de adopción, con floreados paisajes repletos de refulgentes colores.