Manuel Fuentes | escritor
«León dota de alma y un nuevo sentido al Camino de Santiago»
Afirma que los paisajes son eternos pero las miradas cambian. En ‘Ecos del Camino’, el libro que mañana presenta en El Corte Inglés, Manuel Fuentes traduce su experiencia personal rumbo a Santiago desde la óptica de cualquier peregrino. «He querido plasmar mi experiencia de forma simple pero intensa». Al acto le acompañarán Francisco Álvarez, subdelegado del Gobierno, Avelino Abajo, presidente de la Casa de León en La Coruña y el escritor Ricardo Magaz.

El abogado y escritor leonés Manuel Fuentes González.
Preso de los tecnicismos, de un lenguaje sesudo donde sólo prima la información pura y dura, Manuel Fuentes se ha dejado cautivar por las emociones y los sentimientos que libera el género narrativo. Sin necesidad de recursos oníricos, épicos, novelescos o de espiritualidades etéreas, en Ecos del Camino, su nuevo libro , el abogado y escritor leonés desnuda su ser rumbo a Santiago, libreta en mano y mochila al hombro.
—¿Pensó en escribir algo así antes de partir?
—Lo cierto es que no. El Camino inspiró al libro. Desde el principio entendí que tomar notas de todo aquello con lo que me fuese topando era necesario, pero nunca con la intención de crear nada. Al ir superando etapas quise traducir esa experiencia desde la óptica del peregrino.
—Tengo entendido que fue alguien muy especial para usted quien le dio el impulso definitivo...
—Cuando regresé de Santiago una sobrina mía que ya estaba muy enferma me lo pidió insistentemente. Por suerte llegó a tiempo de leerlo antes de fallecer.
—¿Viajaba solo?
—Casi todo el tiempo sí, aunque es inevitable y muy enriquecedor compartir momentos con otros peregrinos.
—¿Dónde y cuándo comienza su aventura?
—En un principio la idea era iniciar el Camino en Roncesvalles, como la mayor parte de los viajeros, pero finalmente lo hice desde más allá de los Pirineos. En total estuve alrededorde un mes durante la primavera del año pasado.
—¿Con qué paraje se queda?
—Es difícil decantarse por uno, los paisajes son eternos pero las miradas cambian. Los campos de Castilla, por aquella época verdes, me llamaron la atención precisamente porque uno los identifica siempre como zonas secas y áridas.
—¿Y qué lugar ocupa León dentro del recorrido?
—Los 214 kilómetros de Ruta Jacobea que transcurren por León son mágicos. Recuerdo cuando enfilé el alto del Portillo y al fondo descansaba impoluta la capital. Nunca antes la había apreciado de aquella manera. León dota de alma al Camino, lo llena de sentido, renace precisamente aquí.
—‘Ecos del Camino’ logra que el lector viaje con usted a través de una prosa cálida, paisajística e intimista.
—He querido plasmar mi experiencia de forma simple pero intensa, sin demasiadas pretensiones, descubriendo una realidad sin salirme de lo cotidiano.
—Dicen quienes ya han hecho el Camino, que más allá de creencias y formas de pensar, hay algo que transforma el interior. ¿En qué se ha convertido usted?
—Uno se echa a la ruta llevando unos ideales y sí es verdad que al final algo te va cambiando, no se explica muy bien. Con tanto tiempo para pensar, el pasado surge y se hace presente. Hablamos de un espacio humano y espiritual donde tienen cabida creyentes, agnósticos... No creo que se sufran grandes transformaciones pero sí quizá en pequeños detalles. Desde luego llegar a Santiago fue una experiencia única, no podría expresarlo en ninguna obra.
—Ya ha presentado el libro en Galicia y Astorga, entre otros lugares, con una gran acogida de ventas y críticas. ¿Esperaba este éxito?
—Ha superado con creces las expectativas. Muchos de los peregrinos que ya lo han leído me han dicho que rememorando algunas partes se han emocionado.
—¿Ya anda metido en nuevos proyectos?
—Estoy esbozando una novela de intriga que espero esté lista para 2013, pero todo se verá.
—¿Es complicado publicar en tiempos de crisis?
—Hoy en día en España hay muchos escritores y aunque el interés por la literatura es notorio, la situación económica actual afecta bastante.