Pereira, en el objetivo de Robés
La fundación que vela por el legado del genial villafranquino abre hoy una exposición con textos del escritor puestos a dialogar con imágenes de su paisano fotógrafo.
Dos de las imágenes -Villafranca del Bierzo, localidad natal de ambos autores, y un texto con firma de Pereira- que pueden verse en la muestra.
Dos villafranquinos frente a frente. Uno ya no está físicamente entre nosotros pero la delicia de su literatura —con esa irrepetible carga de humanidad, ironía y humor— ha quedado estampada para siempre en blancas resmas; el otro es un prestigioso fotógrafo cuyo trabajo ha caminado muchas veces al lado del arte y las letras, iluminando párrafos y versos, poniendo rostro a tradiciones estéticas, delineando arquitecturas modernas y clásicas. El primero es Antonio Pereira y el segundo es Robés, y ambos son los protagonistas de la exposición que hoy a las 12.00 se inaugura en la Casa de las Carnicerías (plaza de San Martín, 1) de la Obra Social de Caja España-Duero.
Ha sido la Fundación Antonio Pereira de la Universidad de León la organizadora de El oficio de mirar , muestra a cuya apertura acudirán hoy Úrsula Rodríguez, vicepresidenta de la Fundación Pereira y viuda del poeta; Francisco Flecha, coordinador de la fundación; el propio Robés, fotógrafo y artista visual, y Dionisio Domínguez, director de la Obra Social de Caja España-Duero en León.
Mirada cómplice. Francisco Flecha ha escrito sobre esta exposición que Antonio Pereira y Robés, «compartiendo aquí la sublime complicidad de la mirada, nos muestran limpiamente el universo casero y familiar, íntimo y suyo (tan suyo, tan nuestro, tan de todos) y nos invitan a recorrerlo mansamente dejándonos pensar, una vez más, que el milagro no está fuera, que sólo hay milagro en la mirada». Además, desde Caja España-Duero se ha añadido que el montaje constituye «una combinación sublime y delicada» que ensambla «las magias de la imagen y la palabra».
«El oficio de mirar (y el oficio de escribir que, si vas a ver, no es otra cosa que mirar con las entrañas) no es dar testimonio de las cosas, sino dejar constancia de lo que alguien ha vivido en gozosa compañía con los otros, con la tierra, con las cosas —continúa Flecha—. Y sólo cuando la mirada del fotógrafo y del escritor beben juntos de las luces, los colores, el recuerdo y la nostalgia, el latido y los rincones de su villa natal en el Poniente, ‘entre el rumor del Burbia y el Valcarce’, sólo entonces, puede descubrirse en toda su belleza, por ejemplo, ‘el breve tren irrelevante, pequeño tren, formado como tantos hombres con vocación a la belleza’ y cantar su belleza subsidiaria».
Lugar: Casa de las Carnicerías.
Horario: De lunes a sábados de 19.00 a 21.00, domingos y festivos de 12.00 a 14.00 (hoy, apertura a las 12.00). Hasta el 20 de noviembre.