Cada parador tiene su fantasma y en San Marcos es Quevedo
Felipe Alonso recoge en un libro las leyendas de la Red Turística.

El presidente de Paradores, Miguel Martínez, el autor, Felipe Alonso y el editor, Jesús Egido.
El 70% de los 93 edificios convertidos hoy en parador fueron castillos, palacios, conventos e incluso cárceles, «un reflejo vivo de la historia de España» que para el presidente de la Red Turística, Miguel Martínez, «están también llenos de relatos escalofriantes». Relatos que el periodista y escritor José Felipe Alonso ha recopilado en Leyendas de Paradores , un libro «que pone al descubierto los secretos de nuestros edificios», puntualiza Martínez.
Desde la expulsión de los árabes en 1492, pasando por Juana la loca, hasta la Inquisición Española guardan «terribles secretos» donde duendes, meigas y brujas tienen mucho que decir. «En Paradores tenemos muchos fantasmas —asegura Martínez— como el que ronda la habitación 712 del Parador de Cardona». Se cree que vaga Adalés, la hija del vizconde Raimón Folch, que enamorada de un musulmán fue condenada por su padre a vivir recluida en la torre Minyona, que es tanto como decir en la actual habitación 712, donde languideció y murió. «Recibimos continuas peticiones de los clientes para reservar esa estancia en la que se escuchan ruidos y voces extrañas». De hecho el máximo dirigente de la Red desveló que han llegado a registrar quejas de clientes porque un fantasma no les permitía dormir. «El propio Antonio Pereira decía ver espectros en algunos de los paradores que solía visitar», finaliza.
Tampoco San Marcos se libra de leyendas. El autor de este curioso ejemplar que Paradores regalará a sus huéspedes, recuerda que «el fantasma de Quevedo se aparece por pasillos y salas las noches de luna llena o la figura, con cuerpo de mujer, que se entromete en las camas para evitar que las parejas mantengan relaciones sexuales». Alonso explicó que muchas de estas leyendas provienen directamente de la tradición oral, si bien otras han sido ligeramente noveladas, y tienen el valor de aportar a los visitantes detalles del propio inmueble. «Se cuentan historias trágicas y divertidas que en algunas ocasiones se repiten pero con finales diferentes».
Leyendas de Paradores ha sido editado por el leonés Jesús Egido y cuenta con las ilustraciones de Alfredo González.