televisión
El creador de Bob Esponja: «No creí que tendría tanto éxito»
Hillenburg aconseja a los niños no ver la tele si hacen los deberes.

Stephen Hillenburg, creador del célebre Bob Esponja.
Su simpatía y su corbata roja hacen las delicias de los niños de medio mundo. Bob Esponja es un fenómeno global. Debutó en la televisión norteamericana el 1 de mayo de 1999 y su creador, Stephen Hillenburg (Oklahoma, 1961), no se esperaba aguantar ni un solo curso. La serie cumple ya su duodécima temporada, es tan famosa como los Simpsons y el merchandising del fiel amigo de Patricio se vende en cualquier tienda del planeta. «Nunca imaginé que tendría tanto éxito», afirma Hillenburg en Barcelona, donde ayer asistió al festival Toon a Ville, que ha reunido a buena parte de la mejor animación internacional. El responsable de inventar el universo del Fondo de Bikini y del Krusty Krab reconoce que sus aspiracones iniciales no eran muy ambiciosas: «Yo sólo quería hacer algo que me gustara ver». «Creo que la clave es hacer lo que uno cree y hacer lo que quiere ver en pantalla y luego esperar lo mejor, porque nadie puede predecir el éxito», considera. La elección de un personaje tan singular como una esponja amarilla (de este color, para parecer una bayeta de cocina) no es nada casual. Buscaba un ser inocente, un hombre que actuara como un niño, porque «los niños se identifican obviamente con alguien que actúa como ellos», mantiene. Y aunque la historia tenga una estructura moral, «dice lo que está bien y lo que está mal», la serie se basa en «hacer reír y entretener y no educar». «Hay cosas absurdas, admite, porque a los niños les agrada, pero sin reglas porque las a los niños no les gustan», añade. Todo ello en un contexto marino, y es que la formación de Hillenburg es la biología marina. «Pensé que si hacía una serie sobre animales, la tendría que hacer bajo el mar». «Y luego reflexioné, continúa, ¿cuál es el animal más extraño? Las esponjas, la gente cree que son plantas pero en realidad son un animal y viven hasta 300 años».
«Es un animal muy raro y pensé que era el mejor para la serie», remata. Un ser animado y un personaje, Bob, vestido siempre con pantalón corto y corbata, en homenaje a los uniformes colegiales, que afecta a la atención y al aprendizaje, según un estudio publicado por la Universidad de Virginia (USA). El responsable de la criatura no se toma el informe demasiado en serio (en Internet hay teorías de todo tipo), pero por si acaso, y quién sabe si con una cierta ironía californiana, recomienda a los niños: «No dejéis la TV encendida mientras hagáis los deberes».