La Gioconda del Prado es tan vieja como la del Louvre
No se descarta que Andrea Salai, discípulo de Leonardo, pintara su ‘gemela’ casi al tiempo.

Imagen de la nueva Gioconda y la de Leonardo da Vinci.
Llevaba la friolera de tres siglos y medio en la colecciones reales que dieron pie al Museo del Prado, pero solo ahora los técnicos y conservadores de la pinacoteca han descubierto que la ‘Gioconda’ que se expuso en su día como de autor desconocido y que permanecía arrumbada en los almacenes no es una mera copia banal. Muy al contrario, se trataría de una copia muy especial realizada en el taller del propio Leonardo da Vinci y muy cercana en el tiempo a la original que atesora el Louvre, datada entre 1503 y 1506. Así lo ha puesto de manifiesto el profundo estudio que han realizado los conservadores del museo español tras retirar una capa de pintura que oscurecía todo el fondo del lienzo, según los detalles de una investigación que ha anticipado la publicación ‘The Art Newspaper’ y que permite hablar de cuadros casi gemelos. Según los técnicos, la réplica de la Gioconda de Da Vinci podría ser obra de uno de sus discípulos directos del genio italiano. La reputada publicación juzga como «muy posible» que el asistente de Leonardo que pintó este lienzo conociera a la modelo. Aventura que incluso pudo haber estado presente cuando ella posó para el original que pintó el genio toscano. Aunque con todas las cautelas, la autoría se atribuye a Andrea Salai, pintor que se sabe estuvo en al estudio de Leonardo a partir de 1490, y que «probablemente se convirtió en su amante». Otro posible autor sería Francesco Melzi, quien se unió al estudio de Leonardo alrededor de 1506. Ambas autorías están en la hipótesis que maneja Bruno Mottin, conservador jefe del centro de investigación y restauración de los museos de Francia que cita ‘The Art Newspaper .
Los conservadores del Prado creyeron durante muchos años que el autor de la ‘Gioconda de Madrid’ era un desconocido copista flamenco u holandés. Una tesis basada en el hecho de que el soporte de la pintura, una tabla de roble, no era habitual entre los artistas florentinos que preferían el nogal. Solo la técnicas más avanzadas han permito comprobar que la tabla de la copia era en efecto de nogal y no de roble, como se creía. Semejanzas La puesta en valor de la pieza de Madrid llegó tras la limpieza de la tela, que está en la colección de los Reales Alcázares desde 1666 y que se había datado en el primer cuarto del siglo XV sin más detalles.
La retirada de esa espesa capa y su análisis han permitido constatar que el retrato fue ejecutado en el mismo taller de Leonardo, en la misma época en la que el artista italiano trabajó en el original. Y es que el fondo que aparece tras esa densa capa de barniz oscurecido por el tiempo es extremadamente semejante al original. También son muy semejantes los atavíos y los detalles del vestido de ambas jóvenes. Una modelo que según la tesis más aceptada sería Lisa Gherardini.