Payasos en la televisión
Opinión | rosa belmonte
Susanna Griso pretendía entrevistar a José María Ruiz Mateos en Espejo público , pero Ruiz Mateos le salió rana juguetona Visto lo visto, al empresario jerezano solo lo pueden interrogar El Follonero o Jorge Javier Vázquez. Es decir, gente que no se toma a sí mismo en serio y mucho menos al entrevistado de turno. No olvidemos que, aparte de sus caracterizaciones como Superman y otras actuaciones estelares de tebeo, el otro día reconoció a un reportero de ‘Sálvame’ que había intentado robar el Botafumeiro «para mantener el tipo». ¿El tipo de qué? ¿De protagonista de sainete? Cómo estará de la cabeza Ruiz Mateos que afirmó: «Botín, que empezó con muy poco.». Sí, hombre, de botones como Escámez.
Lo más curioso fueron los aspavientos de Susanna Griso frente a un tipo semejante. Supongo que habría algo de teatro porque no creo que Griso sea tan fácil de desquiciar como Mila Ximénez. Es que ella puede ser David Frost pero el otro no es Richard Nixon. Entiendo que debió de ser de lo más frustrante haberse preparado el caso Nueva Rumasa y que sus preguntas rebotaran una cara tan dura, que le faltó soltar «habla chucho, que no te escucho». Eso sí, le dijo: «¿Usted es sorda o qué?, leche». El jueves debió de ser el día de los payasos porque en Gran hermano hay otro. El nuevo +1 entró vestido de payaso pero lo es mucho más de civil. A Cristian, de 27 años, le tocaron tres millones en la Primitiva, según Vertele . Cristian es como el Mauricio de ‘Aída’ pero sin gracia, sin bigote, sin Machu y con tres millones (o lo que le quede).
Incluso Dani ‘El Sucio’ era más gracioso en su estupidez. En el vídeo de presentación tocó esas teclas que encienden a cualquiera. Que si las mujeres van a por el dinero (hombre, entre ir a por él o a por su dinero, yo no tendría duda), que si las mujeres no tienen de qué quejarse (ya no tienen que lavar en el río, ahora tienen lavadora y secadora), que si no va «a aguantar a un maricón». Si no fuera de otra cadena, Susanna Griso saltaría indignada. Pero los payasos, cuanto más lejos mejor, que van y te sueltan un tartazo.